Las noticias

¿Y esto para qué va a servir? Predicciones de hace 20 años sobre el futuro de internet

Internet no era nada nuevo a finales de los 90, pero fue entonces cuando su uso se comenzó a generalizar. Fueron muchos quienes entonces abrieron su primera cuenta de correo y quienes metieron en casa uno de esos módems que se desconectaban si alguien quería hablar por teléfono. También era la época en la que nos cobraban la conexión por minutos y los usuarios reclamaban una tarifa plana.

A medida que internet se convertía en algo cada vez más extendido se iban publicando textos de estudiosos y analistas que vaticinaban qué podría suponer este nuevo medio, aparte de una forma de reenviar cadenas de e-mails para evitar diez años de mala suerte. Ahora que han pasado 20 años del año 2000, hemos reunido algunos de estos análisis y previsiones que se publicaron hace dos décadas para ver en qué acertaron y en qué no les hicimos ni caso a pesar de las advertencias.

En los ejemplos, hay optimistas que se apasionaron con las posibilidades del nuevo medio, creyendo que iba a revolucionar la política y el empleo, aunque sin imaginar, claro, que haría falta una pandemia para que de verdad empezáramos a trabajar desde casa y a hacer videollamadas. También había pesimistas que ya entonces nos advertían de las noticias falsas, del peligro para nuestra privacidad y (con otras palabras) de que pasaríamos casi más tiempo intentando decidir qué ver en Netflix y HBO que viéndolo.

“¿Para qué queremos 500 canales de películas?”

– Internet “nos ofrece la oportunidad de perder el tiempo, de deambular sin rumbo fijo, de soñar despierto sobre innumerables otras vidas. (…) Navegar en la web es el sueño de cualquier procrastinador. Y las personas que te ven hacerlo incluso podrían creer que estás trabajando”. William Gibson en un artículo de The New York Times Magazine (1996).

– “Bruno Lamborghini, directivo de Olivetti, subrayó que lo importante no es lograr que los ciudadanos se queden pegados al televisor recibiendo una serie de servicios, sino fomentar el uso interactivo de las nuevas tecnologías, el diálogo con el resto de la comunidad. En ese sentido se preguntó: ¿Para qué queremos 500 canales de películas?“. EL PAÍS, 1994.

No abrazas a otra persona a través del correo electrónico

– Internet podría convertirse en la última tecnología aislacionista, que reduce la participación en la sociedad más de lo que antes hizo la televisión, señala Norman Nie, uno de los dos directores de una investigación realizada entre los internautas de Estados Unidos por la californiana Universidad de Stanford. (…) Con Internet cada vez hay y habrá más gente en casa, sola y anónima. (…) El correo electrónico es un medio para estar en contacto, pero no te tomas un café o una cerveza o abrazas a otra persona a través del correo electrónico. EL PAÍS, 2000.

– “Si dedica más de 30 horas de su ocio a navegar cada semana por Internet, siente el impulso de conectarse al entrar en su casa, descuida relaciones personales que antes le resultaban satisfactorias, pierde horas de sueño, no puede controlar el tiempo que pasa conectado o sufre ansiedad cuando no está en la Red, usted tiene problemas graves de adicción”. EL PAÍS, 2002.

Antes de las redes sociales

– “Sea por pericia o por exceso de tiempo libre, los bloggers forman una comunidad vivaracha y perfectamente interconectada”. EL PAÍS, 2004.

– “Resulta que tu mismo vecino; ése que es geólogo, periodista, músico, filósofo o que ya está jubilado…, puede ser un internauta, es decir, usuario de Internet”. EL PAÍS, 1995.

– Bill Gates: “En la semana siguiente a mi primera columna en el periódico recibí 200 o 300 mensajes electrónicos, muchos de ellos interesantes”. En EL PAÍS, 1995.

– Bill Gates: “Internet dará a cualquiera la posibilidad de compartir ideas e información, algo hasta ahora restringido a unos pocos”. En EL PAÍS, 1997.

– Guillermo Fesser (Gomaespuma): “Internet ha permitido que, por primera vez en la historia de la humanidad, un individuo pueda mostrar al mundo sus ideas sin necesidad de que le contrate Polanco o cualquier otro. Es una verdadera revolución, resumió”. EL PAÍS, 2000.

– “Las bitácoras españolas juegan en red al amigo invisible”. Noticia de EL PAÍS publicada en 2004.

“Pronto compraremos libros y periódicos por internet. Sí, claro”

– “Amazon ahora tiene una amplia base de datos de las preferencias y patrones de compras de sus clientes, vinculada a su dirección postal y de correo electrónico. Los editores matarían por esto”. The Economist, 1997.

– “La videoconferencia a dos bandas -que permitirá organizar una reunión de trabajo o que te vea tu médico, por ejemplo- será integral para las familias, la vida social y los negocios”. Wired, 1993.

– Bill Gates: “Para que la Internet prospere, los proveedores de contenidos tienen que cobrar por su trabajo. Las perspectivas a largo plazo son buenas, pero imagino muchas decepciones a corto plazo, cuando las empresas de contenidos luchen por ganar dinero con publicidad y suscripciones. Esto no funciona todavía, y tal vez no lo haga en algún tiempo”. EL PAÍS 1996.

– “Nicholas Negroponte, director del Media Lab del MIT, predice que pronto compraremos libros y periódicos por internet. Sí, claro. (…) Se nos prometen ofertas para compras por catálogo con solo pinchar con nuestro ratón. Reservaremos billetes de avión por internet, haremos reservas de restaurantes y negociaremos contratos de ventas. Las tiendas se volverán obsoletas. Entonces, ¿por qué mi centro comercial más cercano factura más en una tarde que todo internet en un mes? Incluso si hubiera una forma segura de enviar dinero por internet -que no la hay- a la red le falta uno de los ingredientes esenciales del capitalismo: vendedores”. Newsweek, 1995 (a su favor, hay que decir que todo eso era cierto entonces). El autor, el astrónomo Clifford Stoll, comentó este artículo cuando Boing Boing lo recuperó en 2010: “Ahora, cuando creo saber qué está pasando, intento atemperar mis ideas: a lo mejor estás equivocado, Cliff”.

– “Se oyen todas las voces. La cacofonía resultante se parece más a lo que hacen los radioaficionados, con sus apodos, acoso y amenazas anónimas. Cuando casi todo el mundo grita, pocos escuchan”. El mismo artículo de Newsweek, pero acertando.

Cómo construir una bomba

– José Antonio Marina: “La sociedad de la información es un timo, y los educadores deben trabajar para que no se cree un proletariado informático, una clase de obreros del teclado y no del conocimiento. Se da por supuesto, con una crasa frivolidad, que en los ordenadores o en las redes hay información, y que basta con conectarse a ellas para poseerla”. EL PAÍS, 1999.

– Según Sir John Kendrew, premio Nobel de Química en 1962, internet “permite publicar indiscriminadamente artículos científicos, sin distinguir entre los de calidad o los mediocres. Las revistas especializadas -uno de los mejores nexos entre investigadores- no podrán competir con Internet”. EL PAÍS, 1995.

– “Documentarse en internet es como usar una librería reunida a trozos por manadas de ratas y destrozada cada noche”. El crítico Roger Ebert en su columna de Yahoo! Internet Life (1998).

– “Por televisión un niño puede ver un asesinato, por Internet podrá aprender cómo se prepara una bomba”. Carta de un lector publicada en EL PAÍS en 1995.

Preocupados por las fake news, aunque no se llamaran así

– “Polémica en EE UU por falsas noticias en internet”. Titular de una noticia de EL PAÍS publicada en 1997.

– Umberto Eco: “Internet se presenta como un extraordinario y nuevo medio de circulación de la información, con dos peligros: que el exceso de información la vuelva inutilizable, y que la completa anarquía que rige el sistema -y que es su aspecto más positivo- no permita reconocer la información interesante y útil entre la especulación comercial o la locura individual”. Entrevista publicada en EL PAÍS, 1995.

– “Se trata de un crecimiento cuantitativo y no cualitativo. ¿Para qué sirven tantos canales de difusión cuando no hay contenidos interesantes que difundir?, comentó Romà Gubern. No se está intercambiando información, sino la posibilidad de intercambiarla, subrayó el antropólogo Manuel Delgado”. Crónica de una mesa redonda sobre internet celebrada en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona en 1999.

– “El simple hecho de que algo sea una posibilidad tecnológica no significa que alguien tenga que estar interesado en hacerlo, dice Henry Scott, del New York Times. No creemos que la gente lea los periódicos en pantallas de ordenador. Noticia publicada en EL PAÍS acerca de la salida de la edición online del diario neoyorquino, en 1994.

“Ciudadanos: ¡al Internet!”

– “Uno de los participantes (…) citó el caso de los debates en las Cámaras de los Estados Unidos, que pueden consultarse a través de Internet. La senadora Victoria Camps contestó que se echa de menos en España esta vía alternativa”. EL PAÍS, 1995.

– “El futuro será amistoso y participativo. El desarrollo actual de las redes de contacto informático es un instrumento destinado a producir mejores tiempos”. Artículo de Vicente Verdú en EL PAÍS (1994).

– Manuel Castells, actual ministro de universidades: “La atomización actual de los ciudadanos podría dar paso a nuevas redes de relación y al desarrollo de debates en los que se forme una opinión pública más allá de los canales tradicionales, fuertemente controlados por los poderes políticos o económicos. (…) Ciudadanos: ¡al Internet!, que tal es la nueva arma de una emancipación todavía por soñar”. En EL PAÍS, 1996.

“Es urgente asegurar la intimidad del usuario”

– Santiago Muñoz Machado, autor de La regulación de la red. Poder y derecho en internet: “Cuantos más usuarios tenga Internet más difícil será garantizar la seguridad de las transacciones económicas, la privacidad de las comunicaciones, la protección de la intimidad o el respeto por la propiedad intelectual y los derechos de autor”. EL PAÍS, 2000.”

– “Derrick de Kerckhove, director del programa McLuhan en la Universidad de Toronto, llamó fascismo electrónico a la perpetua vigilancia que Bill Gates ejerce sobre las telecomunicaciones. Es urgente asegurar la intimidad del usuario. ¿Qué ocurre con las informaciones transmitidas vía Internet? ¿Podrán ser utilizadas en contra nuestra?”. EL PAÍS, 1999.

– La invasión de la intimidad es uno de los temas centrales del libro Telépolis, de Javier Echeverría, que “sostiene que en el futuro habrá una inversión de papeles y se tenderá a producir y a comprar desde casa y a convertir las calles en un lugar de diversión”. EL PAÍS, 1995.

El móvil (o algo parecido)

– Bill Gates: “El ordenador-cartera será un ordenador de bolsillo con una pantalla en color del tamaño de una instantánea que usted usará en lugar de muchas cosas imprescindibles que lleva hoy encima -dinero, llaves, documento de identidad, tarjetas de crédito, entradas-, así como de cosas que le proporcionan información y comunicaciones móviles, como el reloj, los periódicos u otras lecturas, agendas de direcciones y citas, fotos, calculadora, teléfono portátil y buscapersonas”. (…) Lo de “ordenador-cartera” se refiere a un ideal, igual que la expresión “autopista de la información”. Hoy ya hay aparatos de bolsillo que realizan algunas de las funciones del ordenador-cartera ideal. EL PAÍS, 1996.

– Steve Jobs: “La próxima fase es la de los ordenadores como agentes. En otras palabras, será como si hubiera una persona dentro de esa caja que comienza a anticipar lo que quieres. Siempre he pensado que sería realmente maravilloso tener una caja pequeña, una especie de lámina que llevas contigo”. Newsweek, 1984 (sí, 1984).

* También puedes seguirnos en Instagram y Flipboard. ¡No te pierdas lo mejor de Verne!

Leave a Reply