Las noticias

Xoel López y Luis Eduardo Aute: una relación tan intensa que no necesitó ni de un abrazo

El músico Xoel López en Madrid, en 2019.El músico Xoel López en Madrid, en 2019.Carlos Rosillo

La historia de Xoel López con Luis Eduardo Aute es tan intensa que ni siquiera necesitó de un abrazo. Tampoco de un apretón de manos. El maestro y el alumno nunca se vieron. Un día quedaron. Estaba fijada la fecha y la hora, pero Aute se puso malo, y ya nunca más se puso bueno. Se dio la noticia de su muerte ayer, a los 76 años.

Xoel López (A Coruña, 42 años) siempre estuvo en contacto con Aute. Escuchaba sus canciones desde pequeño. “Era la música que se ponía en el coche de mis padres. Sus discos eran la banda sonora de nuestros viajes familiares”, cuenta el músico gallego desde su confinamiento. En los primeros discos de Deluxe no se vislumbra la sombra del autor de Slowly. Incluso empezó cantando en inglés. “Hasta que me di cuenta de que quería contar cosas y empecé a escribir en español”, dice.

En 2007, en su cuarto disco (el penúltimo como Deluxe), Fin de un viaje infinito, incluye una canción titulada ” target=_blank>De tanto callar. Su padre le llama: “Xoel, en esa canción cantas como Aute”. Y es verdad, esa voz delicada y casi recitada evoca a su maestro.

[embedded content]

En 2015 se edita un homenaje a Aute titulado Giralunas con la participación de artistas jóvenes. Están Rozalén, Andrés Suárez, Miguel Poveda, Estopa, Leiva, Depedro, Soleá Morente… y Xoel López. Uno elige La belleza, otro Slowly, también Volver a verte… Nadie se quiere hacer cargo de Al alba, no se atreven. Demasiado respeto ante un tema que es un símbolo. López levanta la mano. Realiza una interpretación soberbia.

Días después de la edición, López está en su casa y suena el teléfono. “Hola, soy Aute, qué tal”. “Me llevé un susto. No me lo esperaba. Esa voz. Era la primera vez que hablaba con él”, cuenta el gallego. Le dijo que quería mandarle un dibujo, por agradecimiento a su interpretación, pero que había llamado el mensajero varias veces y nadie respondió. “El caso es que yo estaba en casa”, dice López.

Como el dibujo no llegaba al final quedaron para verse. “Justo el día de nuestra cita se puso malo. No nos pudimos ver”, se lamenta. A Aute se dio un infarto y estuvo dos meses en coma. Era 2016. Desde entonces el artista suspendió toda actividad social. Falta un último capítulo de esta historia. Meses después, López recibe una llamada de alguien muy cercano al cantautor: “Estoy en casa de Aute y acabo de ver un sobre donde pone: ‘Para Xoel López’. ¿Te lo llevo?”. Así es como el dibujo llegó a manos del intrépido joven que se atrevió a cantar Al alba.

“Aute hablaba de una forma muy cálida de las cosas del día a día. Por eso conectaba con la gente. No solo destacaba como músico. Era un todo. Y fue muy inteligente porque vio muy claro la estafa de la fama y se apartó. Prefirió volcarse en su arte”, explica López desde su casa. Un salón de cuya pared cuelga el dibujo que le pintó su maestro.

Leave a Reply