Las noticias

Volkswagen amenaza a Seat con dejarle sin su coche eléctrico

El modelo El-Born tenía que ser el primer coche ideado por Seat para ser solo eléctrico. Estaba previsto lanzarlo a finales de este año o principios de 2021, en una demostración de que la marca española también podía jugar la partida de la electromovilidad. Pero esos planes están a punto de saltar por los aires. Grupo Volkswagen ultima que no sea Seat finalmente la titular del modelo, sino su submarca Cupra, creada para vender coches más potentes, más caros y más rentables pero también para cubrir un segmento menos popular de producto. La decisión podría oficializarse en los próximos días, según fuentes no oficiales de la compañía.

Un portavoz de la compañía admite que se están analizando “todas las posibilidades para el proyecto de el-Born” que incluirían tanto a Seat como a Cupra. “La confirmación de nuevos modelos se anunciará en su debido momento”, afirma. Pero la decisión puede convertirse en otro mazazo en la estrategia de crecimiento de la marca española en los últimos meses, después de que el consorcio alemán decidiera que Seat se quedaba fuera de un proyecto para fabricar coches eléctricos en China. La compañía pasa por el mejor momento de su historia, con récord de producción, facturación y beneficios. El año pasado pagó por primera vez en múltiples años impuesto de sociedades a causa de las pérdidas que había acumulado.

El El-Born se fabricará en Zwickau (Alemania), que se ha convertido en la referencia fabril de Volkswagen para el coche eléctrico. Allí se produce ya el ID.3, modelo emblema en la nueva época del grupo tras el dieselgate y que, según el consejero delegado del grupo, Herbert Diess, debe erigirse en el vehículo eléctrico de masas, basado en un precio asumible, en torno a los 30.000 euros.

Con Seat, El-Born debía jugar la misma liga. Se trata de dos conceptos de vehículos similares (comparten la plataforma MEB para vehículos eléctricos diseñada por Volkswagen para todo el grupo), aunque Seat siempre ha jugado en una franja de precios por debajo de la matriz alemana, lo que le permitía partir con cierta ventaja en la carrera eléctrica pese a que su lanzamiento fuera posterior al del ID.3. Si Cupra se hace con el proyecto, esa ventaja competitiva podría reducirse, al participar de un mercado con mayor poder adquisitivo.

La idea no gusta entre la plantilla, que vive pendiente todavía de que Volkswagen nombre a un nuevo presidente de la compañía tras la marcha de Luca de Meo a Renault, anunciada el pasado enero. “Esto es una advertencia al consejo de administración de Seat de que ha de decidir, porque poco a poco nos están quitando el poder de tomar decisiones propias”, se queja el presidente del comité de empresa de la compañía, Matías Carnero, quien confirma los planes de Volkswagen. Carnero advierte contra la posibilidad de que Cupra, una marca independiente creada en 2018, pueda laminar los 70 años de historia de Seat y urge a crear una mesa industrial para asegurar el futuro industrial de la fábrica de Martorell, con asignación de vehículos.

En EL PAÍS, decenas de periodistas trabajan para llevarte la información más rigurosa y cumplir con su misión de servicio público. Si quieres apoyar nuestro periodismo y disfrutar de acceso ilimitado, puedes hacerlo aquí por 1€ el primer mes y 10€ a partir del mes siguiente, sin compromiso de permanencia.

Suscríbete

Leave a Reply