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¿Por qué hay raperos que prefieren a Messi y otros a Ronaldo?

A J Balvin le gusta Ronaldo y viceversa. Bad Bunny es más de Messi. Igual que los también puertorriqueños Ozuna y Anuel AA. Drake, en cambio, se queda con Ronaldo. Igual que el francés Dadju, más identificado con la manera en la que el delantero de la Juventus encarna la fama, el éxito y el dinero. Todos estos raperos incluyen a Messi y a Ronaldo, convertidos en referencias populares, en sus letras porque reconocen su calidad o porque se reconocen en sus orígenes, o en el coche que conducen y en la casa en la que viven.

Las razones que llevan a los raperos a citar al portugués son diversas. A veces lo hacen por una amistad sobrevenida (J Balvin), otras por ser tan guapo y tan rico como él (Drake) y en un caso en concreto, el del sevillano Toteking, para afirmar con un juego de palabras que “jamás seré Cristiano pero puedo ser Ronaldo” en Pa’ eso vine. A Messi le bancan sus compatriotas Neo Pistea y Paulo Londra, dos traperos tan jóvenes que no vieron jugar a Maradona y saben valorar el subcampeonato conseguido en Brasil 2014. Los reguetoneros de Puerto Rico son también muy del 10 del Barça. Ozuna es su colega. Igual que Anuel AA, que se fue de fiesta con Luis Suárez y el argentino cuando cantó el año pasado en el Palau Sant Jordi. Y Bad Bunny, a Bad Bunny le gusta el fútbol.

Las razones que llevan a los raperos a citar al portugués son diversas. A veces lo hacen por una amistad sobrevenida (J Balvin), otras por ser tan guapo y tan rico como él (Drake) y  el sevillano Toteking, para afirmar con un juego de palabras que “jamás seré Cristiano pero puedo ser Ronaldo”

La relación más sólida es la que forman el colombiano J Balvin y Cristiano. El reguetonero le dedica dos versos en el single Blanco de su último álbum Colores, publicado el pasado 19 de marzo. “A cualquier malla le marco gol, a lo Cristiano Ronaldo-o-o”. J Balvin y el futbolista se hicieron amigos hace tres años en una campaña publicitaria de una marca de relojes, un sitio propicio para que se conozcan dos famosos de disciplinas diferentes. Ya como colegas, el portugués acudió al concierto de J Balvin en el NOS Primavera Sound en Oporto el año pasado. Entre canción y canción el reguetonero sacó una camisola de la selección portuguesa con el número 7. La última muestra pública de cariño fue precisamente cuando el exmadridista le agradeció en Instagram la mención en el último tema del disco Colores. “Qué Buena Vibra Bro! Gracias por nombrarme en tu nueva canción”.

Al rapero Drake le gusta más el carácter engreído del portugués que el introspectivo de Messi. El canadiense vacila en Blue tint, de su último disco Scorpio (2018). “Como lo tengo montado, vivo como Ronaldo. Pero nunca fui a Madrid, whoa”. Cristiano aún jugaba en el Real.

Maluma, de Messi. J Balvin, de Cristiano. Que lo que el reguetón ha unido, no lo separe el fútbol.Maluma, de Messi. J Balvin, de Cristiano. Que lo que el reguetón ha unido, no lo separe el fútbol. (Getty)

Igual que al rapero de Seine-Saint-Denis Dadju, que menciona al delantero de la Juventus en la canción TPB. “Solo bigras (niggars -negros-) titulares (Mwana mboka). Ya no hay nada que cueste caro (Cristiano Ronaldo)”. Las rimas de Dadju en las que presume de lujo y fama están más representadas en el carácter soberbio del delantero portugués. Otro factor a la hora de asociarse al exmadridista es el aparente mayor esfuerzo por llegar a los más alto. A Messi se le presupone un mayor talento innato. O la lucha incansable por convencer a todos los que no son ni portugueses, ni del Madrid, ni de la Juventus, ni Pelé –que sitúa a Messi por detrás de Ronaldo y a la zaga de Maradona para despejar su propio camino y así asegurarse de que en el siglo XXI también va a ser nombrado el mejor jugador de la historia– de que es el mejor.

Otro artista urbano que relaciona la fama y el éxito con el portugués es Dellafuente. El rapero granadino publicó hace dos años el single 13/18 en el que resumía su vida desde que se “pasaba to’ la tarde en la calle jugando al fútbol” hasta que “la gente me felicita como si fuera Ronaldo. Es raro no sé lo que estoy ganando”. Preguntado en la revista Líbero por el equipo al que apoyaba, Dellafuente afirmó que “por familia era del Madrid, pero luego cuando me interesé un poco más me gustaba el Barça, cuando apareció Messi y eso, me atraía más por su juego. Luego apareció el Granada…”. Alguien tendrá que empezar a valorar la promiscuidad en el mundo del fútbol.

Desde hace dos años Ronaldo juega en la Juventus de Turín. El artista italiano Junior Cally (28 años, su mayor éxito cuenta con 21 millones de reproducciones en Spotify) le dedica una canción, Cristiano. En este caso se acerca más a un cántico de fútbol que a una referencia popular.

La pide Messi

Una de las pocas veces que se ha visto al delantero argentino fuera del césped de un estadio o del de su piscina fue en un concierto de Ozuna el verano pasado en Ibiza.

Neo Pistea, antes argentino que trapero, se la pone en bandeja con su single Messi, una oda al 10 del Barça y al 10 de la selección. El trapero menciona 112 veces al argentino. Messi es toda la canción, no una metáfora. Aquí no hay ningún paralelismo entre la vida del rapero y el futbolista, ni encarna eso escrito en letras grandes en los powerpoints de las empresas de publicidad, el componente aspiracional. Messi es pleitesía a Messi. “R.I.P. Cristiano, el barrio sólo quiere a Messi”, canta en un respiro del tema. Siempre centrado, muy familiar y con una exposición pública que pasa por el filtro de Instagram, no hay muchos elementos en el rosarino que le acerquen a un imaginario colectivo fuera del fútbol. No hay personaje. Tal vez el último personaje fue Ronaldinho, que al final va a ser el que destrone a Maradona.

Una de las pocas veces que se ha visto al delantero argentino fuera del césped de un estadio o del de su piscina fue en un concierto de Ozuna el verano pasado en Ibiza. La foto que subió a Instragram ese día el cantante puertorriqueño es fabulosa. Messi le pasa el brazo por el hombro casi haciendo el candado, práctica habitual del ciudadano medio que posa con su ídolo. Tres años antes Ozuna había escrito el nombre del argentino en una de sus canciones, 69. “Tu puta me ama como todas las putas aman a Messi en Argentina”. En ella colabora el puertorriqueño Anuel AA antes de que cambiara en sus letras el nombre de armas cortas por el de bebesita.

Messi en un concierto de Maluma en Barcelona.Messi en un concierto de Maluma en Barcelona. (Getty)

Anuel AA menciona precisamente al jugador argentino en una canción de este año, Medusa, en la que canta junto con el puertorriqueño Jhay Cortez y con J Balvin.“Me siento como Messi (Como Messi). Pero él ‘tá con Adida’ y yo con Nike (Nike), ah. Cristiano Ronaldo (Ronaldo). To’a mis casa’ y to’ mis carro’ están saldo’, yeah”. Anuel AA ya había mostrado su querencia por el 10 del Barça en el videoclip del tema BEBE, en el que aparece con la remera albiceleste.

La misma camiseta con la que ha cantado Bad Bunny, el más activo en la messimanía. También ha actuado con la camiseta del Barça. “No he metido un gol y tengo a cristianos orándole a Messi”, canta en Tú no vive así. “Otro gol de Messi, tú eres mi Antonella. Si no es contigo, pues, que sea con tu gemela”, rapea en en Báilame. Otro que hace mención al argentino y a su mujer es el trapero Paulo Londra. En Nena maldición, incluida en su último álbum Homerun, canta: “Quiero ser Messi y tú mi Antonella. Prepárate pa’ vivir una novela”. Londra tiene 22 años y 550 millones de reproducciones en Spotify con su mayor éxito Adán y Eva. Londra aún es que le pasa el brazo por encima del hombro a Leo en una foto.

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