Las noticias

Mutilar con anestesia

Los antropólogos del futuro estudiarán esta civilización llamada Occidental y no dejará de asombrarlos el nivel de barbarie al que hemos llegado. En los restos que queden de nosotros descubrirán que por estas latitudes se tenían costumbres tales como romper el hueso de la nariz a ciertos individuos, introducirles cánulas en nalgas y abdomen para extraerles grasa del cuerpo o que a las hembras se les cortaban las mamas para luego rellenarles con extraños objetos parecidos a balones, práctica que llegó a convertirse en ritual de paso en ciertas tribus. Cuando las niñas alcanzaban la etapa fértil y antes de que acabaran su desarrollo, ya habían sufrido perforaciones en sus senos. A las mujeres de más edad, por su parte, a menudo se les separaba la piel del rostro para recortarla y recoserla hasta convertirla en una especie de máscara. No faltaban, tampoco, procedimientos para lijar los huesos de la mandíbula o la introducción de prótesis para modificar los pómulos. No sabemos si en los restos hallados se descubrirá que por aquí la gente solía inyectarse toxinas para paralizar parte de sus movimientos faciales o que se hinchaban con ellas los labios hasta que parecían afectados por una extraña inflamación.

Seguir leyendo

Leave a Reply