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Muere el cantante Idir, la voz de los bereberes

El cantante bereber Idir en un concierto en 2017El cantante bereber Idir en un concierto en 2017SALVATORE DI NOLFI / AP

Su voz suave resultó ser la más influyente de la Kabilia. El cantante argelino Idir, considerado el principal embajador de la música bereber, falleció el sábado en París a los 70 años, como consecuencia de una enfermedad pulmonar. La noticia, confirmada por su familia, ha generado una oleada de condolencias y homenajes tanto del mundo político como cultural hacia quien logró que la música y cultura nacidas en las montañas del norte de Argelia se conocieran en todos los puntos del planeta.

“Lamentamos anunciar la muerte de nuestro padre (el de todos), Idir, el sábado 2 de mayo a las 21.30 horas. Descansa en paz, papá”, dijeron sus familiares en un mensaje colgado en las redes sociales del artista amazig (bereber), instalado desde hace 45 años en París. Según la Agencia France Presse, el cantante había ingresado en un hospital de la capital el viernes y será enterrado en la región parisina.

En principio, Hamid Cheriet, nombre real de Idir (“vivirá”, en bereber) no tendría que haberse dedicado a la música. “La canción me eligió”, dijo en alguna ocasión. Nacido el 25 de octubre de 1949 en Aït Lahcène, a 35 kilómetros de Tizi Uzu, la capital de la Gran Kabilia, este hijo de un pastor de ovejas estudió Geología. Mas en su camino se interpuso la música bereber que había escuchado durante toda su infancia y juventud y que acabó decidiendo su destino bien pronto, aunque fuera casi de carambola: en 1973, la cantante Nouara, que debía interpretar en Radio Alger su composición A Vava Inouva, en lengua bereber, idioma e identidad que siempre defendió, enferma y Cheriet tiene que reemplazarla. Después, parte a cumplir el servicio militar argelino. Mientras él hace la mili, su canción empieza a ser más y más famosa, hasta el punto de convertirse en un éxito internacional. El tema llegó a ser difundido en 77 países y traducido a 15 idiomas, recordó el diario Le Monde.

En 1976, ya instalado desde hace un año en Francia, aunque “siempre con la maleta lista para partir en la cabeza”, publica su primer álbum, del mismo título que su hit y que se convierte en el primer superventas internacional procedente de África del Norte, según la emisora FranceInfo. El propio Idir se mostraba modesto sobre su súbito éxito en una entrevista con AFP en 2013: “Llegué en el momento justo con las canciones que hacían falta”.

A pesar de que no tiene una cuantiosa discografía —solo publicó, además de A Vava Inouva, otros siete discos de estudio—, hay consenso en considerarle el embajador de la música bereber y de la región de la Kabilia y un artista de una popularidad e influencias inéditas para lo magro de su producción. De hecho, llegó a desaparecer durante una década, entre 1981 y 1991. Aun así, colaboró con numerosos artistas de diversos estilos, como Manu Chao, Dan Ar Braz, Zebda, Geoffrey Oryema o la Orquesta nacional de Barbès. “No es un cantante como los demás. Es un miembro más de cada familia”, dijo de él el sociólogo Pierre Bourdieu, según Le Monde.

En 2018, 38 años después de abandonar su país natal, sacó por fin esa “maleta mental” que tenía lista y regresó a Argelia para celebrar el año nuevo bereber, “Yennayer”. En 2019, apoyó públicamente las protestas que acabaron forzando la caída del presidente Abdelaziz Buteflika. “Me ha gustado todo de esas manifestaciones: la inteligencia de esa juventud, su humor, su determinación a permanecer pacíficos (…) reconozco que he vivido esos instantes de gracia como bocanadas de oxígeno. Dado que sufro de fibrosis pulmonar, sé de lo que hablo”, dijo al dominical francés Journal du Dimanche en abril del año pasado.

El actual presidente argelino, Abdelmajid Tebún, lamentó en un mensaje de Twitter la pérdida de “uno de sus monumentos”. “He sabido con una inmensa tristeza de la noticia de la muerte de un icono del arte argelino”, escribió.

En Francia también se sucedieron los homenajes, desde el ministro de Cultura, Franck Riester, que afirmó que “en la voz del poeta sonaba el alma de la Kabilia” y destacó “su talento, sus compromisos y su humanidad”, a la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, quien también resaltó “su compromiso humanista, por la cultura cabila”. “Su magnífica voz resonará durante largo tiempo en la alcaldía donde tantas veces celebramos el año nuevo bereber”, agregó.

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