Las noticias

Madrid es la única comunidad que no ha aprobado su protocolo de vuelta al colegio

Alumnos del instituto Eusebio da Guarda en A Coruña, en junio.
Alumnos del instituto Eusebio da Guarda en A Coruña, en junio.OSCAR CORRAL

La preocupación por la vuelta al colegio crece en toda España en paralelo al aumento de los contagios por coronavirus. Pero la inquietud solo se ha traducido, de momento, en una convocatoria de huelga por parte de los profesores en la comunidad de Madrid. Se trata de la única comunidad que, a dos semanas del inicio del curso, no ha presentado un protocolo de medidas higiénicas y sanitarias para que los centros lo apliquen en el regreso a las aulas.

El Ejecutivo autonómico ha anunciado que presentará su plan la semana que viene. El resto lo hicieron entre junio y julio o, como tarde, a principios de agosto. Y sobre esa base la mayoría ha organizado las clases en los centros educativos y ha determinado el número de profesores adicionales que necesitarán contratar en cada colegio e instituto.

El empeoramiento de la epidemia está llevando, aun así, a varias autonomías a anunciar, entre el miércoles y el jueves, un endurecimiento de sus normas. Galicia y Cataluña, las más laxas hasta ahora con la mascarilla, han anunciado que harán más estricto su uso. Murcia ha adelantado que en infantil y primaria la docencia no será 100% presencial. Y Madrid también ha dicho que descarta que la vuelta a las aulas pueda ser completamente presencial. El Gobierno ha convocado el 27 de agosto una reunión mixta de los ministros y consejeros de Educación y Sanidad para abordar el inicio del curso. Y, en un mensaje en Twitter compartido también por la ministra Isabel Celaá, el Ministerio de Educación ha afirmado que el departamento “ha trabajado desde el inicio de la pandemia con las comunidades autónomas para garantizar la continuidad de la educación. El cierre de los centros educativos en marzo ha demostrado una vez más que la escuela es insustituible y que es determinante para los más vulnerables”.

Madrid y alguna otra comunidad del PP han reclamado esta semana que el Gobierno apruebe un “protocolo único” sanitario para toda España. Fuentes educativas socialistas consideran que se trata de un planteamiento demagógico, porque las competencias de organización escolar son autonómicas (solo ellas pueden darles rango normativo). Y porque además los ministerios de Educación y de Sanidad ya presentaron en junio un protocolo sanitario de referencia, que ha servido de base para los que han aprobado 16 comunidades.

Pacto para el nuevo curso

Ese protocolo de referencia, al que cada comunidad ha añadido o quitado lo que ha considerado oportuno, fue flexibilizado por el Gobierno, a petición de las autonomías, para que los llamados grupos burbuja o de convivencia estable (cuyos alumnos no se mezclan con los de otras clases y pueden prescindir de la mascarilla y de la distancia interpersonal) pudieran tener hasta 25 alumnos en infantil y primaria, en lugar de 20 como había propuesto inicialmente el Ejecutivo. El 11 de junio el Ministerio de Educación alcanzó con las comunidades un acuerdo sobre los elementos básicos del nuevo curso, que solo se negaron a suscribir País Vasco (al considerar que implicaba una cesión de competencias) y Madrid (que manifestó su rechazó a la forma en que el Gobierno estaba dirigiendo el desenlace del curso).

Más información

Pese a ello, el Ejecutivo vasco sí ha utilizado el protocolo sanitario de los ministerios de Educación y Sanidad como esqueleto para crear el suyo. Lo mismo han hecho el resto de comunidades que, con mayor o menor grado de detalle, han elaborado (y publicado en sus diarios oficiales) protocolos de decenas de páginas (en algún caso, como Asturias, de 80) regulando el funcionamiento de los colegios. Del plan de Madrid solo se conoce hasta ahora una presentación de PowerPoint de una decena de páginas.

Aunque los protocolos tienen diferencias, en general las comunidades prevén una vuelta a las aulas completamente presencial en infantil y primaria, y mixta (presencial y a distancia) para los más mayores, sobre todo a partir de segundo o tercero de la ESO. También contemplan tres o cuatro escenarios, en los que las normas se van haciendo más estrictas a medida que la situación epidemiológica se agrava.

Endurecimiento

Las autonomías han venido insistiendo en que sus protocolos están “abiertos” para ser adaptados al contexto sanitario. Y los malos datos de la evolución de la epidemia han llevado a varias comunidades a replantearse cambios, especialmente aquellas que eran más laxas con el uso de la mascarilla. Galicia, cuyo protocolo prevé que los alumnos puedan estar en clase sin mascarilla cuando estén sentados a un metro de distancia (en lugar de un metro y medio, como es la norma general), ha dicho que quiere que todos los estudiantes, desde los seis años, la lleven todo el tiempo que estén en el centro.

El consejero de Educación catalán, Josep Bargalló, que ha diseñado un sistema único de grupos de convivencia estables para todas las etapas educativas (hasta Bachillerato y FP) con hasta 30 alumnos por clase, y ha reducido al mínimo el uso de la mascarilla (básicamente solo debe utilizarse en los pasillos y otros espacios comunes cuando no esté garantizada la distancia), ha afirmado este jueves que su uso será probablemente más estricto “en algunos territorios”.

Murcia ha sido la primera comunidad en anunciar que tampoco los alumnos de infantil y primaria tendrán garantizada una asistencia 100% presencial a clase durante el nuevo curso. Los chavales de estas etapas irán al centro cuatro días a la semana si en sus clases hay más de 20 alumnos.

Siga EL PAÍS EDUCACIÓN en Twitter o Facebook

Apúntese a la Newsletter de Educación de EL PAÍS

Leave a Reply