Las noticias

Luxemburgo ya tiene un heredero tras siete años de espera

Luxemburgo ya tiene un heredero. Después de siete años casados, los duques Guillermo y Estefanía han dado la bienvenida a su primer hijo, el príncipe Carlos, la madrugada del domingo. La llegada del pequeño supone la sucesión de la familia ducal de Luxemburgo, pues el niño ocupa el segundo puesto en la línea de sucesión al Gran Ducado, por detrás de su padre.

Debido a la situación de la pandemia mundial del coronavirus, los grandes duques, Enrique y María Teresa, no han podido conocer a su nieto en persona, aunque sí lo han hecho a través de una videollamada. “Esta tarde, el tiempo se ha parado en el Chateu de Berg durante una videollamada en la que el Gran Duque y la Gran Duquesa han tenido la inmensa alegría de ver por primera vez a su nieto: el príncipe Charles. Un encuentro digital, cierto, pero ¡cargado de emoción! A la espera de poder abrazarle al fin, los abuelos han podido ver la cara del recién nacido bajo la mirar de sus orgullosos padres, el gran duque heredero y la gran duquesa heredera”, publicaba el domingo la Casa Gran Ducal junto a las imágenes en las que se ve a Enrique y María Teresa de Luxemburgo sonriendo mientras contemplan a su nieto a través de la pantalla.

“Queremos compartirlo, sobre todo en estos momentos tan difíciles para el país y para la población, y sobre todo para las familias que no pueden estar juntos desde hace tiempo”, decía Guillermo de Luxemburgo a las puertas del hospital donde su esposa ha dado a luz. El futuro heredero al ducado de Luxemburgo le han puesto el nombre de Carlos Juan Felipe José María Guillermo, que incluye un homenaje al gran duque Juan, bisabuelo del pequeño, fallecido el año pasado.

El príncipe Carlos es el quinto nieto de los grandes duques, que ya tienen a Gabriel y Noah, hijos de su hijo Luis y de Tessy Anthony; y a Amalia y Liam, nacidos del matrimonio de Féliz y Claire. Los duques Guillermo, de 38 años, y Estefanía, de 35, anunciaron su embarazo el pasado diciembre, causando gran alegría entre los luxemburgueses, que en este tiempo se preguntaban entre preocupados y curiosos por qué no llegaba el esperado heredero. La joven, que se casó con 28 años, ya dijo en una entrevista hace unos años que no quería ser madre todavía y que prefería esperar al momento adecuado para formar su propia familia.

La pareja, cuya boda se celebró el 20 de octubre de 2012 ante la presencia de representantes de todas las casas reales europeas, vive desde hace año y medio en Londres, donde se trasladaron sin especificar el motivo aunque mantienen sus responsabilidades y han seguido acudiendo a los actos oficiales que han requerido su presencia en Luxemburgo. A diferencia de sus padres, los duques Guillermo y Estefanía siempre se han caracterizado por su tono discreto y su claro afán de evitar cualquier tipo de polémica. La familia real luxemburguesa, que está entre las diez más ricas de Europa, ha sido cuestionada en su país por algunas de las acciones que ha emprendido el actual gran duque Enrique, como cuando trató de vender joyas reales heredadsa de su madre y tuvo que rectificar por el escándalo que generó; y también por el incontrolable temperamento de la gran duquesa, María Teresa Mestre, cuyo carácter autoritario se vio reflejado en el informe Waringo, un análisis de la Casa Real luxemburguesa encargado por el Gobierno y publicado el pasado febrero.

En EL PAÍS, decenas de periodistas trabajan para llevarte la información más rigurosa y cumplir con su misión de servicio público. Si quieres apoyar nuestro periodismo y disfrutar de acceso ilimitado, puedes hacerlo aquí por 1€ el primer mes y 10€ a partir del mes siguiente, sin compromiso de permanencia.

Suscríbete

Leave a Reply