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Los concursantes del ‘Gran Hermano’ alemán se enteran en directo de la pandemia del coronavirus

Los concursantes encerrados en la casa del Gran Hermano alemán eran tal vez hasta las siete de la tarde de este martes el último reducto de población que ignoraba que una maldita pandemia llamada coronavirus se propaga sin aparente freno por el planeta tierra.

Entraron en la casa de Colonia el 6 de febrero y desde entonces permanecen aislados del mundo exterior e inmersos en su propio universo paralelo de telerrealidad. En aquellos días, la existencia del virus era de sobra conocida y habían trascendido incluso los primeros casos de contagio en Baviera. Se desconocía sin embargo, la magnitud actual de la pandemia y que Europa se iba a convertir en poco tiempo en el epicentro de la tragedia.

La cadena privada Sat.1 como suele ser habitual en estos programas no tenía intención de comunicar la noticia a los 14 concursantes. Cualquier filtración del mundo exterior se consideraba un ataque a la integridad de la burbuja telerreal. La enfermedad o muerte de algún familiar es la excepción. La nueva remesa de inquilinos de la casa de Gran Hermano que llegó hace poco más de una semana, tenían explícitamente prohibido hablar de ello. “Ya sean resultados de fútbol, primarias en Estados Unidos, índices de audiencia o el coronavirus, los nuevos residentes no tienen permitido hablar de estos temas”, dijo un portavoz de Sat.1 al sensacionalista Bild. Antes de entrar se les hicieron las pruebas, para asegurarse de que no introducirían el virus en la casa. Todos dieron negativo.

Mientras tanto, el virus no deja de avanzar y en Alemania hay más de 6.000 infectados y 13 personas han muerto. Colonia, además, se encuentra en Renania del Norte-Westfalia, el Estado federado más afectado, con 1.500 positivos. Finalmente, tras consultar con los familiares, optaron por informarles de la tragedia. Optaron además por no desperdiciar el pico de audiencia que semejante acontecimiento prometía y lo retransmitieron en directo.

A las siete en punto, el presentador apareció ante los concursantes, junto a un médico parapetados detrás de un cristal. “Hay una enfermedad que se llama coronavirus y se ha extendido mucho por el mundo”, arrancó ante la mirada atónita de los inquilinos de la casa. Después de ofrecerles unos datos básicos, mostraron un vídeo de lo sucedido en las últimas semanas. Con imágenes de calles de Italia desiertas, de las fronteras europeas controladas, de EE UU y la prohibición de entrada a los europeos, de la canciller, Angela Merkel, anunciando el cierre de los comercios y los bares. Unas imágenes que parecían mucho más irreales que la propia vida de los concursantes de la casa de Gran Hermano. Los concursantes, paralizados en los sofás se cogían de la mano, desconcertados.

Después, el médico ofreció las explicaciones técnicas. Una concursante rompió a llorar: “Mi madre tiene 55 años y una enfermedad pulmonar crónica”. Les informaron de que todos sus familiares se encuentran bien. La concursante explica después que trabaja en una residencia de ancianos y que quiere saber cuál es la situación allí. Luego llegaron los vídeos de familiares y amigos, las risas, los aplausos y más lágrimas, muchas más.

En Alemania, el anuncio de que se enterarían en directo desató el morbo y la expectación. Pero también las críticas. “Muy muy tarde”, se quejaba Tanja en la página de Facebook del programa. “Me parece increíble que se les informe de algo así y que se pueda ver en directo cómo reaccionan. ¿No se lo pueden decir de otra manera y sin espectadores?”, protestaba Úrsula.

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