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Los bancos no se fían entre sí y el euríbor se dispara

El pánico por la debacle económica que pueda causar el coronavirus corre como la pólvora por los mercados. No solo en los de renta variable o en los del petróleo, el Covid-19 está también estrangulando el mercado interbancario. Es decir, como ya ocurrió tras la quiebra de Lehman Brothers, los bancos están empezando a restringir los préstamos a otras entidades financieras. Ya nadie se fía de nadie.

Es cierto que el euríbor, la tasa media diaria a la que los bancos de la zona euro se prestan dinero, sigue en un inédito tipo negativo. Y cerca de la zona de mínimos históricos en la que se situó el pasado verano. No obstante, en las últimas sesiones este indicador ha repuntado con contundentes alzas. El euríbor a 12 meses —el que habitualmente sirve de referencia para el cálculo del interés de las hipotecas— marcó el viernes el -0,287%, lo que supone un fuerte avance frente al -0,368% del jueves.

Este mismo movimiento se ha observado en periodos más cortos del mismo indicador. El euríbor a tres meses, por ejemplo, se situó ayer en el -0,428%, frente al -0,5% del jueves. Y el de seis meses también se ha disparado en los últimos tres días. Ambos son además indicadores que toman las empresas para colocar sus emisiones de deuda en el mercado.

Mercado monetario

La tensión ha llegado también a otros activos que se emplean en los préstamos entre bancos: el mercado monetario. En concreto, las letras del Tesoro, uno de los activos que se intercambian los bancos para acudir con ellas como colateral a las subastas de liquidez del BCE o que entregan a sus colegas como aval para la liquidez. La rentabilidad, que discurre de manera inversamente proporcional a su precio, de las letras españolas con vencimiento en noviembre se disparó en más de 30 puntos básicos, del -0,5% al -0,19%. Las italianas cotizan ya próximas a entrar en terreno positivo.

El rendimiento de estos títulos se sitúa ya por encima de la tasa de depósito, que está en el -0,5%. Es decir, las entidades financieras prefieren aparcar su dinero en el BCE, que les cobra por ello, antes que tener en su balance títulos de deuda a corto plazo de estos países. Esto se produce al ritmo que el mercado pone en cuarentena a toda la deuda de la Europa periférica. Los tipos de los bonos españoles e italianos a 10 años avanzaron ayer en 38 y 22 puntos básicos, respectivamente.

El propio presidente de la Fed, Jerome Powell, reconoció en su intervención del domingo por la noche que habían detectado tensiones en los mercados monetarios. La Fed puso los tipos a cero y decidió inyectar liquidez a raudales en los mercados en una acción coordinada con el resto de grandes bancos centrales del mundo.

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