Internacional

López Obrador mira (virtualmente) al exterior ante la crisis del coronavirus

López Obrador y su equipo durante la conferencia del G20 en Palacio Nacional.López Obrador y su equipo durante la conferencia del G20 en Palacio Nacional.

El coronavirus consiguió lo que ningún diplomático en México: que el presidente Andrés Manuel López Obrador participara en una cumbre internacional. Este jueves, el mandatario ha sido parte de la reunión por videoconferencia de los países del G20, las principales economías del mundo. En un salón de Palacio Nacional, donde despacha y también vive, el presidente mexicano se plantó frente a una pantalla y habló de los temas que le preocupan a México ante la crisis por la propagación de la Covid-19: economía, sanidad, petróleo. La intervención de López Obrador fue la de un presidente que no se quiere perder lo que ocurre en el exterior, aunque deba seguirlo desde casa y por teleconferencia.

López Obrador se ha negado –desde que comenzó su Gobierno en diciembre de 2018– a participar en las cumbres internacionales que se organizan alrededor del mundo. El año pasado envió a Japón al canciller Marcelo Ebrard como su representante en la reunión de las 20 economías más grandes del mundo, así como a la conferencia anual de las Naciones Unidas en Nueva York, que se celebró en septiembre. Es públicamente conocida la aversión del presidente mexicano a viajar al extranjero, tanto por la sensación de extravagancia que proyectan los traslados –la austeridad es una de sus banderas políticas– como por su desinterés por la agenda global. Sin embargo, el político ha acumulado millas viajando todos los fines de semana a diversos rincones de México. “La mejor política exterior es una buena política interior”, se justifica constantemente.

Esta ha sido la primera vez que, por ejemplo, Macron, Erdogan o Xi han puesto voz al rostro del mandatario de México. Leyó un texto en casi siete minutos mientras los 19 socios escribían notas o le miraban fijamente. La videoconferencia no le ha supuesto a López Obrador ni un traslado, además, ha estado acompañado por funcionarios clave de su Gabinete: el canciller Ebrard; el ministro de Hacienda, Arturo Herrera; el subsecretario de Salud y principal portavoz sanitario, Hugo López-Gatell; y el subsecretario de Exteriores, Julián Ventura. “Nosotros hemos considerado que lo fundamental frente a este tipo de adversidades es apoyarnos en los especialistas, en este caso nos hemos apoyado en los médicos, en los científicos. Los políticos nos somos todólogos, necesitamos de la asesoría de los especialistas para no cometer errores”, dijo nada más al comenzar su intervención.

Considerando la posición de desventaja de México respecto a países más ricos, López Obrador se concentró en pedir la intervención de Naciones Unidas para el abastecimiento de material médico durante la crisis del coronavirus. “La ONU debe de intervenir también para que no haya especulación en compras de medicamentos, equipos, ventiladores, todo lo que se requiere”, comentó. Su discurso de apoyo a las clases más bajas también se reprodujo en la conferencia, donde pidió asistir a “los que se buscan la vida como pueden diariamente”.

Con Arabia Saudí como anfitrión de la cumbre, López Obrador se ha detenido a poner el dedo sobre la crisis del petróleo que afecta severamente el precio de la mezcla mexicana y a la industria energética del país latinoamericano. Ha pedido a los países más dominantes del G20 “que hagan un compromiso de tregua en este tiempo. Evitar políticas arancelarias unilaterales, no a los monopolios comerciales, revisar lo del manejo del precio del petróleo, que está afectando mucho a la economía mundial, ayudar a estabilizar los mercados financieros y atajar la especulación”.

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