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Lo que pasa cuando tres chefs ‘prochuletón’ prueban el chorizo vegano

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“He pasado mi vida entera comiendo hamburguesas, perritos calientes, nuggets de pollo… Y, si he de ser honesta, estaban riquísimos”. Sin pelos en la lengua. Ni polvo en el teclado. Así se expresa una vegana en un hilo de Reddit, el agregador de noticias americano, sobre la añoranza de los platos cárnicos. Porque el veganismo no nace, se hace (en concreto, a partir de los 30-35 años, según una encuesta de la web diamundialdelveganismo.org). Y nadie puede borrar de golpe y porrazo las sensaciones que despierta un bocado a un jugoso solomillo. Para responder a este anhelo, la industria se ha puesto manos a la obra con el lanzamiento de procesados veganos que emulan la apariencia, textura, olor y sabor de alimentos que no lo son. Queso, chorizo, leche, carne, pollo, tortilla… Hay hasta veggie-filipinos. La firma Beyond Meat, una de las más exitosas en la venta de carne sin carne, ya cotiza en bolsa. Impossible Foods, en la misma liga, tiene entre sus inversores a Bill Gates o Leonardo DiCaprio. La jugada es maestra desde el punto de vista económico, según valora la prensa especializada. Por criterios de salud, si tiene harinas refinadas, azúcares libres o demasiada sal, el invento será igual de insano que un procesado no vegano, nos explica el dietista-nutricionista Ramón de Cangas. Ahora, vayamos a lo que importa: ¿son productos sabrosos capaces de replicar los matices que aporta a la alimentación el reino animal? Tres cocineros amantes de la carne resuelven el misterio para BuenaVida. “Esto me ha servido para reforzar mis convicciones”, dice uno de ellos. Que empiece el juicio.

Los jueces

David García

Corral de la Morería (Madrid)

El chef a las órdenes del primer tablao flamenco con estrella Michelin es un hueso duro de roer: “Aquí un puerro es un puerro, una lubina una lubina y un chuletón un chuletón. El factor sorpresa en mi cocina no va por trampantojos. Si mi padre me viera hacerlos… Así que no entiendo muy bien esto de querer que algo se parezca a otra cosa que no es”. Reconoce que se le saltan las lágrimas con una buena menestra de verduras y que experimenta con bebidas vegetales para personas con intolerancia a la leche, pero no puede con las modas. “No me creo ese ansia de todo el mundo por volverse sano y verde. ¿Ahora todos veganos y runners? ¡Venga ya!”.

Germán Carrizo Y Carito Lourenço

Fierro (Valencia)

Su devoción por la carne se traduce en platos de vaca rubia, cerdo ibérico o pato de la Albufera. Sin quitar el ojo a la ola vegana: “Allá donde hay una tendencia, tenemos que estar mirando. Hemos probado quesos vegetales, sojas, tofus…”. Sin embargo, tienen una cosa clara: “Nunca pediría para comer una pieza de carne que se parezca a un pimiento y sepa a pimiento… Qué disparate, ¿no?”. Prometen abordar el reto 100% libres de prejuicios.

1. Filipinos

Son muy populares en las tiendas de productos veganos. Sin emociones: tienen las mismas calorías que la receta original. Ni la harina integral compensa los ingredientes que se usan para endulzarla, como el sirope o la insulina de agave. En este caso, el fabricante ha sustituido la grasa láctea, la lactosa y la leche en polvo, que humedecen y aportan textura, por el licuado de almendra.

Veredicto

Pues está rico. David García: “¿Sabes lo que pasa? Que aquí está nuestro amigo el azúcar. Y eso procura felicidad a cualquier cosa. Está bueno. Y te lo dice alguien que ha comido miles de filipinos. No veo diferencia con estos. También te digo que es una textura fácil de replicar. Sería más complicado hacer un buen cruasán vegano, por ejemplo”.

2. Pizza

Con carne de Beyond Meat creada con moléculas vegetales y queso vegano. La que les ofrecemos a los chefs es de Papa John’s, la cadena de comida rápida. Además tiene pimiento verde, champiñones y cebolla.

Veredicto

Pues está rico. Germán Carrizo y Carito Lourenço: “¿En serio que esto no es emmental? Pues sí que lo parece. Para ser una pizza de franquicia, está bastante bien”. David García: “Al estar todo mezclado, con su salsa de tomate, cuela que pueda ser carne. Esto a las 8 de la mañana, después de una noche de fiesta, yo me lo como”.

3. Chorizo

De la marca Calabizo, el último hit entre los veganos. Sus ingredientes: calabaza, cebolla, ajo, pimentón, orégano, sal y aceite de oliva virgen extra. Lo hay picante.

Veredicto

Solo si tienes mucha hambre. Germán Carrizo y Carito Lourenço: “Sabe a pimentón, a pimentón… y a pimentón. Para comerme esto, me hago una calabaza a la plancha. No encuentro el sabor ni a chorizo ni a vegetal por ningún lado. Tampoco aprueba en textura: le faltan tropezones, le podrían haber echado algo. Su problema es la ausencia de grasa. Y el retrogusto… está muy presente al principio, pero luego pasa enseguida y no te queda el saborcito”. David García: “Ingenio hay, pero no aprueba. Quizá si lo mezclara con dos huevos… Pero pretender comparar esto con un pan calentito con chorizo es de locos. Sin grasa no hay gracia”.

4. Tortilla

Sin huevo. Varias marcas veganas han lanzado su propia elaboración. ¿Cómo es posible?

Veredicto

Ni con un palo. David García: “¿Pero alguien es capaz de comerse esta mole sin huevo? Ni con un Vega Sicilia, oye. ¿Ves por qué no puedes tener amigos veganos con los que irte de cañas? Imagínate que piden esto. Para mí, lo peor de la serie, sobre todo, por lo que representa: la tortilla de patatas trasciende al producto, es un símbolo que vinculamos a nuestras madres y abuelas. Le tenemos demasiado cariño”. Germán Carrizo y Carito Lourenço: “Le falta la humedad que aporta el huevo. Sin huevo es imposible cocinar. Te hacemos una hamburguesa sin carne, pero no sin huevo. Que cada uno decida lo que quiere sacrificar…”.

Lee la valoración de los cocineros sobre el resto de productos de la cata, como mortadela, queso feta o pollo, en el número de abril de BuenaVida, descargable gratis en este enlace.

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