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Las denuncias por botellón aumentan en julio un 71%

Jóvenes de botellón en los jardines del Templo de Debod de Madrid el pasado 18 de julio
Jóvenes de botellón en los jardines del Templo de Debod de Madrid el pasado 18 de julioDAVID EXPOSITO

Si el estado de alarma acabó prácticamente con el consumo de alcohol en la vía pública, el fin del confinamiento y el avance del verano ha venido acompañado en Madrid por un importante incremento de los botellones, según datos del área de Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento. Las denuncias en la capital, que llegaron a bajar un 88% con respecto al año pasado durante la cuarentena, se han multiplicado en los meses de junio y julio. Hasta el pasado miércoles día 29 la Policía Municipal había interpuesto un 71% por ciento más denuncias por botellones que en los 31 días de julio de 2019. En junio el aumento fue del 47%.

El Gobierno municipal no oculta sus sospechas de que esas reuniones son, al menos en parte, las responsables del incremento de la incidencia del virus en una población cada vez más joven. El cinco por ciento de las denuncias por beber en la calle en la capital son a menores de edad. Los contagios entre adolescentes se han multiplicado por siete en la segunda quincena de julio en la Comunidad de Madrid, donde el porcentaje de casos ha llegado a subir un 413% de la semana pasada a esta.

“Sin responsabilidad individual esto no hay quien lo pare”, entiende el epidemiólogo Fernando García. No se trata tanto de “criminalizar el botellón” como de concienciar a esos jóvenes que son impermeables a las campañas y las recomendaciones, añade el portavoz de la Asociación Madrileña de Salud Pública (Amasap). En este sentido se corre menos riesgo al aire libre que en un espacio cerrado, pero insiste en que es importante hacerles ver que no deben compartir nada, especialmente el vaso, y mantener la distancia de seguridad.

Las tornas del botellón se invirtieron cuando el presidente Pedro Sánchez decretó el confinamiento en marzo. En el mes de abril, el primero entero que la población se vio obligada a permanecer en sus casas, las 477 denuncias interpuestas por la Policía Municipal supusieron un descenso de un 88% con respecto a las 4.068 del mismo mes de 2019. El decreto del estado de alarma a mediados de marzo ilustra también esa bajada del consumo de alcohol en la calle. De las 1.386 denuncias de ese mes, 1.177 corresponden a la primera quincena frente a las 209 de la segunda.

A pesar de la tendencia al alza según avanza el verano, el peso del estado de alarma sigue siendo importante en las estadísticas. Las denuncias interpuestas entre el 1 de marzo y el 29 de julio este año han sido 15.120 frente a las 18.353 del año pasado. Por distritos de la capital, el que más denuncias concentra en ese periodo es Centro con 3.505. Es seguido de Usera con 2.127 y Carabanchel con 1.353. El que menos es Barajas con 57.

Con estas cifras en la mano, el Gobierno municipal ha puesto esta semana en marcha una campaña de concienciación en medios de comunicación y en distintos soportes publicitarios de la ciudad. “No es por la multa, es por los que tienes en casa. Mejor no hagas botellón”, aconseja esa campaña. La mayoría de las denuncias que se llevan a cabo son por pequeñas reuniones de personas que quedan para beber en la vía pública, según Inmaculada Sanz, responsable del área de Seguridad. No son por macrobotellones o grandes concentraciones de personas como hemos podido ver estos días en los telediarios en otras zonas de España.

“Lo elemental es no tocarse, no abrazarse, no besarse”, comenta el epidemiólogo Fernando García. “Si ligan dos desconocidos una noche, se la están jugando. Ellos deben saber lo que hacen. Estamos en una situación extrema, pero son solo ellos dos. Más peligroso que eso es el daño que puede hacer un contagiado en un botellón con veinte personas sin distancias de seguridad”. “Hay que hacerles ver que por poas que vean las probabilidades de contagio, pueden acabar llevando el virus a casa y transmitirlo a sus padres o abuelos”. García reclama al gobierno autonómico de la presidenta Isabel Díaz Ayuso más rastreadores y medios para detectar rápido los contagios y cortar lo antes posible la cadena dentransmisión.

Desde este jueves 30 de julio en la Comunidad es obligatorio el uso de mascarilla, están prohibidas las reuniones de más de diez personas y los locales de ocio nocturno tiene en la 1.30 de la madrugada la hora límite de cierre. El Ayuntamiento de Alcorcón ha decidido cerrar durante el fin de semana las zonas del municipio en las que se celebran botellones de manera más frecuente.

Efectivos de la Policía Municipal y la Policía Nacional clausuraron el lunes la discoteca Sildavia, en el distrito de Tetuán, donde un centenar de personas seguían de fiesta a las 8 de la mañana bailando en la pista sin mascarilla. El local no tenía licencia de apertura. Hubo cinco detenidos y se intervino una importante cantidad de diversas drogas.

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