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La hija de Cristina Kirchner regresa a Buenos Aires después de un año ingresada en Cuba

Florencia y Cristina Kirchner en Cuba, en una imagen subida por la expresidenta en Instagram en enero pasado.Florencia y Cristina Kirchner en Cuba, en una imagen subida por la expresidenta en Instagram en enero pasado.

Florencia Kirchner, hija de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, volverá a Argentina. Ha pasado más de un año desde que la mujer, de 29 años, ingresara en una clínica cubana, afectada de un “linfedema ligero de miembros inferiores” que le impedía vuelos de largo alcance. La vicepresidenta de Argentina anunció el regreso en un extenso mensaje en redes sociales, donde agradeció a Cuba la atención médica y criticó, una vez más, a los jueces que en Argentina investigan a su hija por presunto lavado de dinero y enriquecimiento ilícito.

La expresidenta Cristina Fernández voló por última vez a Cuba esta misma semana. Su ausencia en Buenos Aires en medio de la crisis sanitaria por el coronavirus disparó todo tipo de especulaciones políticas. Alberto Fernández anunció el jueves por la noche la cuarentena total y obligatoria. Llamó la atención que, en un momento tan trascendente, el presidente no tuviese a su lado a Cristina Kirchner. La mujer develó el motivo horas después. “Flor me pidió que la venga a buscar para ayudarla… sentía que sola no iba a poder” regresar a Argentina, escribió en su cuenta en Twitter. “Algo incomprensible para los depredadores de almas y corazones que durante esta semana especulaban mediáticamente, como siempre, el porqué de este viaje; el décimo en un año”, agregó.

Madre e hija volarán este domingo en el vuelo regular de Cubana de Aviación que cada domingo une La Habana con Buenos Aires. Argentina no considera a Cuba país de riesgo de coronavirus y por ello sus vuelos tienen permitido, aún, el aterrizaje en el aeropuerto internacional de Ezeiza. Como alta funcionaria del Gobierno, la vicepresidenta no está alcanzada por las restricciones de la cuarentena. Pero dijo, sin embargo, que cumplirá con los 14 días de encierro al que están obligados todos aquellos que ingresan a Argentina desde el exterior.

El anuncio del regreso fue también un mensaje político. “Cuba estuvo junto a mí en un momento muy difícil de mi vida, le tendió su mano a mi hija sin especulaciones y la cuidó y protegió cuando la feroz persecución mediática y judicial dañó severamente su salud”, escribió. Florencia Kirchner ingresó a una clínica cubana el 7 de marzo de 2019. Había viajado a la isla para un curso de cine y no volvió. Su madre publicó entonces un vídeo donde explicaba las causas de su mal: “Mi hija, Florencia, producto de la persecución feroz a la que fue sometida, empezó a tener severos problemas de salud. El brutal estrés que sufrió devastó su cuerpo y su salud”, dijo. El exilio médico de Florencia coincidió con el avance de las causas judiciales que la familia Kirchner enfrenta en Argentina.

Florencia Kirchner era apenas una adolescente cuando Néstor Kirchner murió el 27 de octubre de 2010, víctima de un infarto. Ella y su hermano mayor, Máximo, heredaron entonces la fortuna y los negocios de su padre. Esa herencia ha sido maldita para Florencia. Sin pedirlo, pasó a formar parte del directorio de dos empresas familiares, Hotesur y Los Sauces, hoy investigadas como pantallas de una presunta asociación ilícita para lavar el dinero de sobornos millonarios. Durante todo el año pasado, los jueces pidieron que Florencia esté en Buenos Aires para declarar en esas dos causas, que involucran también a su madre y a su hermano. Ambos expedientes están listos para el juicio oral. La defensa de la mujer bloqueó cada declaración con los certificados médicos que recomendaban su permanencia en La Habana.

El regreso de Florencia se gestó poco a poco. El 11 de febrero pasado, Cristina Kirchner subió a las redes la primera foto de su hija después de un año. En paralelo, la joven abrió una cuenta en Instagram donde subió fotos de su vida en Cuba y los libros que estaba leyendo. Días atrás publicó su mensaje más político. “Año 2016: Tiempo antes de que según los medios de comunicación dejara de ser una pendeja frívola para pasar a ser la capa de la mafia, con una mente por encima del rango normal, dado que con 12 años ya vivía una vida ilícita”, escribió. “Cada vez que el macrismo generaba un nuevo hundimiento, sabía que era semana de mi nombre difamado por todos lados, de los orangutanes de la justicia metiéndose en mi casa y haciendo conmigo lo que querían”. Florencia estará ahora de regreso en Buenos Aires.

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