Las noticias

La cultura española teme que la covid-19 prolongue los efectos de la década perdida

El vicepresidente de la Fundación Alternativas, Diego López Garrido, ha señalado en la presentación telemática del Informe sobre el Estado de la Cultura en España (ICE) la paradoja que vive el sector: se trata de una de las industrias más afectadas por la pandemia, a pesar de que datos de Eurostat indican que el 70% de conexiones a Internet se generan para consumir contenido cultural. El ICE 2020 apunta a la cooperación comunitaria y apuesta por lo digital para contrarrestar el impacto mientras advierte de la continuación de la “década perdida” que el sector acarrea en España desde la crisis de 2008.

No obstante, el estudio muestra que dentro del panorama digital también hay problemas. El informe indica que “las cifras económicas son pobres para un ecosistema audiovisual que ha crecido en dispositivos, redes y plataformas” y agrega que “hay más demanda de todo tipo, pero no se cubre con contenidos en España, bien porque no alcanza los canales de distribución o bien porque el tamaño de la empresa cultural no permite dicha expansión”. Los datos citados por la Fundación Alternativas señalan que, si bien el porcentaje de exportaciones culturales ha ido en aumento, las importaciones han crecido a la par y la brecha generada entre ambas en 2014 se mantiene.

Enrique Bustamante, coordinador del ICE 2020, comentó que a principios de año se había generado optimismo con la formación del Gobierno de coalición en enero y la creación de puentes con los ministerios de Cultura y de Relaciones Exteriores. La aparición del coronavirus no solo obligó a la reformulación de muchas políticas, sino que ha sacado a flote las debilidades que existen en España en torno a la difusión de contenido cultural nacional en las plataformas digitales.

“Casi la mitad de la población española no tenía acceso a la cultura, especialmente a la cultura de pago”, afirmó Bustamante, quien también señaló el desplome del gasto público y la reducción del poder adquisitivo de la audiencia como algunos de los problemas más importantes del sector.

La directora del informe, Inmaculada Ballesteros, indicó que es importante tener presente que “la acción cultural también pasa por el mercado, son bienes y servicios”. Después de la presentación formal del estudio, Ballesteros moderó un pequeño debate entre representantes de diferentes organismos relacionados con la promoción cultural. Entre los participantes, la importancia de la digitalización ante la incertidumbre de la crisis sanitaria fue un punto de consenso.

Charo Otegui de Acción Cultural Española (AC/E), admitió que la digitalización “ha venido para quedarse”, aunque considera importante “no renunciar a la presencialidad”.

Por su lado, el jefe de gabinete de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), Guzmán Palacios, recordó que actualmente existen limitaciones presupuestarias y que la situación no va a mejorar pronto y se debe considerar la monetización de lo digital. “Muchos de nuestros creadores, de manera muy altruista, nos han hecho el confinamiento más ameno y se merecen que eso tenga un tipo de retorno por la actividad que llevan a cabo”, resaltó Palacios.

El presidente de AC/E, José Andrés Torres Mora, también dio prioridad a los problemas financieros que la situación genera a los artistas: “Hay personas que piensan que las ideas no cuestan nada y no están dispuestas a pagar nada por el trabajo de la gente que crea. La vida no es gratis para los creadores, por eso la cultura tiene un precio y la sociedad debe pagarlo”.

Leave a Reply