Las noticias

Kristen Stewart, de ‘Crepúsculo’ a interpretar a la princesa Diana

Spencer, así se titula la nueva película que se está rodando sobre la princesa Diana de Inglaterra, un personaje que se mantiene vivo en la memoria y, por lo que apunta la proliferación de series y películas que la eligen como protagonista, un personaje que sigue resultando rentable para la industria cinematográfica. Sin embargo en esta ocasión, el mismo título apunta que la nueva película quiera dar una vuelta de tuerca a la imagen de la llamada princesa del pueblo. Siguiendo la estela de las reinterpretaciones de muchos cuentos clásicos, el nuevo filme se aleja del cuento de hadas que para muchos fue la historia de Diana Spencer y Carlos de Inglaterra y se centra en un fin de semana en concreto de la vida de la joven aristócrata. Ese en el que, a principios de la década de los noventa, decide que su matrimonio no estaba funcionando y toma la decisión de romper con el camino trazado, rechazar un futuro como reina de Inglaterra y escoger ser ella misma. El cuento de hadas al revés que forma el corazón de la película, según ha explicado su director, el chileno Pablo Larraín.

Para asumir este personaje no valía cualquier actriz y tan claro lo tuvieron sus responsables que la elección recayó en otra transgresora: Kristen Stewart. Una intérprete para la que también parecía que había un camino marcado desde que se convirtió en Bella Swan, la sufridora enamorada de un humanizado vampiro en la saga Crepúsculo. Como lady Di, Stewart decidió ser ella misma y salirse del guión y la intérprete nacida en Los Ángeles se rebeló contra el destino que le tenían marcado quienes habían guionizado ya su vida para seguir rentabilizando esa imagen dramática, atormentada y cándidamente enamoradiza que habían previsto para ella.

Cuando en junio del año pasado se dió a conocer que Stewart era la elegida para interpretar a la princesa Diana, muchos enfurecieron por no haber elegido a una actriz británica, otros criticaron que la actriz no se parecía en nada a la dulce princesa. Ahora una primera fotografía de ella, caracterizada como Diana Spencer, ha dejado boquiabiertos a todos los que dudaban de lo acertado de la elección, al menos en lo que a su aspecto físico se refiere.

Vestida con una réplica de un conocido abrigo rojo y un sombrero negro con velo de rejilla que llevó la madre de Guillermo y Enrique de Inglaterra, cuesta ponerle una pega. Menos aún si como explica el director del filme, este se centra en el viaje de una mujer que “decide y se da cuenta de que quiere ser la que era antes de conocer a Carlos”. Larraín, que dirigió a Natalie Portman en la película biográfica sobre Jackie Kennedy en 2016 –papel que le valió una nominación al Oscar a Mejor Actriz– ha defendido que Kristin Stewart es “una de las mejores actrices de la actualidad”, en declaraciones a Deadline.

Kristen puede ser muchas cosas”, añadió, “y puede ser misteriosa y muy frágil y, en última instancia, también muy fuerte, que es lo que necesitamos. La combinación de esos elementos me hizo pensar en ella. Creo que va a hacer algo sorprendente e intrigante al mismo tiempo”, ha declarado.

Kristen Stewart se ha convertido en una de los rostros más conocidos de Hollywood, pero a su carisma y talento también se han unido períodos oscuros que de alguna forma pueden haber hecho más sencillo para ella meterse en el papel de la joven que pasó de vivir con amigas en un apartamento y ayudar en una guardería de Londres a ser la esposa del futuro rey de Inglaterra.

La fama que la arrasó de una forma inimaginable tras las películas de la saga Crepúsculo, también le hizo conocer los sinsabores de estar continuamente vigilada y cuestionada. El pasado mes de octubre confesaba a la revista InStyle que uno de los episodios que más la han marcado ha sido cómo se la trató cuando se supo que mantenía relaciones con mujeres, después de haber formado durante algunos años pareja con Robert Pattinson, uno de los nuevos galanes de Hollywood y quien había sido su compañero en Crepúsculo.

Su historia, una de esas que el público espera con pasión y deleite, la marcó durante años, y también condicionó la forma en la que la veían sus seguidores. No hay que ser muy avispado para encontrar un paralelismo con lo que pudo vivir la princesa Diana, protagonista de una idílica historia de amor de puertas hacia fuera, y enferma hasta la bulimia de puertas adentro por el desamor, la infelicidad y la persecución mediática a la que se vió sometida.

Stewart, que se ha convertido en voz de una generación, activista política contra el gobierno de Trump e icono de la comunidad gay, insistió en ese encuentro en que no pretende hacerse la víctima ni agrandar su propio dolor. “Vivir en este mundo, ser gay, son cosas que generan un dolor constante”, afirmó con motivo de la promoción de Happiest Season, donde interpreta a Abby, una joven que va a pasar las vacaciones de Navidad a casa de su novia y que piensa proponerle matrimonio, pero que al llegar se da cuenta de que la familia no sabe que es homosexual.

También como la princesa Diana la actriz ha manifestado que en los primeros años de su éxito, cuando tenía 20 años, se sentía atrapada por una constante presión mediática. “Me sentí como si estuviera enjaulada. La primera vez que salí con un chica, me preguntaron inmediatamente si era lesbiana”, recordó, “y pensé, ‘¡Dios mío, tengo 21 años!’. No es que me sintiera avergonzada de ser abiertamente gay, es que no me gustaba entregarme al público de esa manera. Lo sentía como un robo”. Unas sensaciones de las que, cada una en su terreno, podría haber hablado de tú a tú con su nuevo personaje: Diana Spencer, la mujer que decidió no ser reina para ser ella misma.

Leave a Reply