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Ferraz delega en Andalucía la presión para que Díaz se retire

Díaz felicita a Espadas tras conocer el resultado de las primarias, el domingo por la noche en la sede del PSOE-A en Sevilla.
Díaz felicita a Espadas tras conocer el resultado de las primarias, el domingo por la noche en la sede del PSOE-A en Sevilla.PACO PUENTES / EL PAÍS

La dirección federal del PSOE no va a protagonizar ninguna maniobra ejecutiva para que Susana Díaz dimita como secretaria general del PSOE de Andalucía ni impondrá por las bravas una gestora. “No consideramos que tengamos ningún problema de orden interno que debamos abordar”, despachó este lunes José Luis Ábalos, secretario de Organización y ministro de Transportes. Todos los pasos a partir de ahora los dirigirá Juan Espadas, el vencedor por casi 17 puntos en las primarias del pasado domingo en las que la militancia le eligió candidato a la presidencia de la Junta con un respaldo del 55% frente al 38,4% de Díaz. El entorno del alcalde de Sevilla cree que debe ser la expresidenta quien dé el paso y se convenza de que su papel en esta nueva etapa está en otro ámbito que no es ni San Vicente, sede de la mayor federación socialista, ni el Parlamento andaluz.

Los socialistas andaluces dejarán pasar unos pocos días para tomar oxígeno después del enfrentamiento interno. Pero a partir de que este jueves la candidatura de Espadas sea proclamada de manera definitiva, el reloj empezará a correr. Entretanto, la presión para que Díaz renuncie crece pese a que su intención es mantenerse en el cargo hasta el congreso regional de finales de año. Las fuentes consultadas esperan que digiera unos resultados contundentes e inequívocos: Díaz solo ganó en Almería de manera clara y con muy pocos votos de diferencia en Córdoba y Málaga.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no quiso pronunciarse desde Bruselas, donde asistió a la cumbre de la OTAN, sobre la conveniencia de que Susana Díaz dimita como secretaria general del PSOE andaluz tras perder las primarias, pero le abrió la puerta al asegurar que “la democracia habló” y que los militantes socialistas han apostado por “la renovación y la unidad; ese es el camino que se debe seguir”, informa Miguel González.

La perdedora afirmó la misma noche del domingo que se ponía a disposición de Espadas, pero también señaló que no veía motivo para dimitir de la secretaría general, cargo que desempeña desde 2013. Su concesión fue anunciar que no se presentará a la reelección. Un gesto que resulta insuficiente entre sus críticos y que abre fisuras entre sus afines. Este lunes ya hubo voces que le pidieron su renuncia. Muchas, en privado, y alguna pública, como la del vicepresidente primero del Congreso y secretario federal de Relaciones Institucionales del PSOE, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis: “Yo hubiera dimitido, para hacer de derecho lo que ya es un hecho”, aseguró en Canal Sur. “Tiene que asumir el resultado y lo va a asumir”.

Otros dirigentes andaluces, miembros de la dirección federal y presidentes autonómicos creen que si Díaz no da el paso habrá que actuar. “Si ella no reacciona en una semana, tendremos que hacerlo”, asegura un secretario general provincial de peso. “Tenía que haber dimitido el domingo, ¿para qué quiere seguir siendo la secretaria general? Dimitir no es un nombre ruso”, opina un miembro de la ejecutiva regional.

La presión irá a más si Díaz no se va. Y los dirigentes consultados creen que Díaz intenta ganar tiempo. Creen que si se anticipan las elecciones autonómicas a otoño y Espadas no logra recuperar la Junta, ella volverá a la carga. “Sin ningún poder he conseguido 14.000 votos”, dejó caer el domingo tras la derrota.

Espadas pretende hablar con Díaz a final de esta semana. El vencedor de las primarias trabaja en una reorganización del grupo parlamentario y quiere que a partir de la próxima semana esté operativo. La jiennense Ángeles Férriz, coordinadora de la campaña de Espadas, se baraja como portavoz. En ese plan, Díaz no figura como presidenta del grupo y su papel será como el de un diputado más. A muchos les incomoda ver a una expresidenta de la Junta en un escaño esquinero. Ya pasó cuando José Antonio Griñán, antes de ser elegido senador por la comunidad, estuvo en un par de sesiones plenarias.

Espadas tiene previsto integrar en la nueva dirección del grupo a diputados que apoyaron a Díaz y también persigue una transición negociada y no traumática en el PSOE andaluz, con el objetivo de que el 55% que obtuvo en las primarias vaya creciendo. Todo dependerá de la actitud de la expresidenta de la Junta. Espadas va a esa reunión con la mano abierta, pero también con la firme determinación de no aguantar ni un solo pulso a su liderazgo.

La dificultad para convocar una gestora

La reforma de los estatutos del PSOE en el congreso federal de 2017 impide la opción de una gestora que descabalgue a la gran rival interna de Pedro Sánchez. Para que la haya, Susana Díaz tendría que dimitir. El ejemplo más reciente es la renuncia de José Manuel Franco como secretario de la federación madrileña tras las elecciones del 4-M. El reglamento federal de desarrollo de los estatutos federales establece en su artículo 344 que “únicamente dará lugar a la constitución de una gestora cuando dimita la persona titular de la secretaría general en el ámbito municipal de gran ciudad, comarcal, provincial, insular, regional, de nacionalidad o federal”. El artículo 5 bis de los estatutos regula que la revocación o censura de un secretario general requerirá el 51% de votos del comité federal u órgano equiparable a otro nivel territorial y la aprobación posterior de la militancia en una consulta.

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