Internacional

“Es prioritario recuperar el Estado de derecho en Polonia”

Malgorzata Kidawa-Blonska, el pasado septiembre en Cracovia.Malgorzata Kidawa-Blonska, el pasado septiembre en Cracovia.NurPhoto

Malgorzata Kidawa-Blonska (Varsovia, 62 años), candidata a la presidencia de Polonia por la principal formación opositora, la centroderechista Coalición Cívica, advierte sobre el “dramático” acercamiento del país al modelo húngaro de Viktor Orbán. En esta entrevista, realizada el viernes por videoconferencia y a la que se presenta con guantes azules de látex, la que fuera portavoz en los Gobiernos de Donald Tusk y Ewa Kopacz entre 2007 y 2015, además de presidenta del Congreso y aspirante a primera ministra en octubre pasado, señala que es prioritario recuperar el Estado de derecho y aboga por retrasar los comicios hasta que se den las condiciones de seguridad ahora alteradas por la pandemia de la covid-19. El gobernante Ley y Justicia (PiS) aprobó hace dos semanas celebrar la votación, prevista para el 10 de mayo, solo por correo, una maniobra que, denuncia, vulnera la ley electoral. El actual mandatario, el ultraconservador Andrzej Duda, lidera las encuestas y podría vencer en primera vuelta.

Pregunta. En la situación en la que se encuentra Polonia, ¿qué consecuencias puede tener la celebración de los comicios, como pretende el PiS?

Respuesta. Estamos en un momento complicado, de pandemia. El ministro de Salud ha afirmado que se prevé que el pico de contagios sea en mayo. Celebrar las elecciones en estas condiciones es un sinsentido. Para que haya comicios la gente tiene que poder salir a la calle y ahora mismo no vamos a trabajar, los niños no acuden a la escuela… Las elecciones supondrían un grave peligro. Además, no se trata solo de ir a votar, hay que desarrollar una campaña electoral y tal y como estamos es imposible que se conozcan ni los candidatos ni sus programas. Yo soy partidaria de que las elecciones no se celebren ahora. Debemos aprovechar la experiencia de otros países. Hemos visto las locales en Francia o las regionales [de Hamburgo] en Alemania, donde los comicios han provocado un aumento de casos.

P. Han calificado de golpe de Estado la aprobación en el Congreso de la celebración de las elecciones por correo. ¿Qué ha pasado?

R. En la legislación polaca antes existía la posibilidad de votar por correo, pero se eliminó a instancias del PiS por considerar que se prestaba a fraudes electorales [ante las críticas, sin embargo, el partido rectificó para permitirlo en algunos casos]. Estoy a favor de que las elecciones puedan celebrarse por correo como una de las formas de hacerlo, pero con la condición de que estén bien preparadas. Y las nuestras no lo van a estar. No hay tiempo ni mecanismos para poder realizarlas. Los comicios deben desarrollarse a través de la Junta General Electoral, y no a través de Correos, que es lo que se pretende. Tiene que haber un sistema contrastado que garantice la seguridad de los polacos y el anonimato en el voto. No hay experiencia previa.

P. ¿Es legal la forma en la que se aprobó en el Congreso el cambio de la ley electoral?

R. Los cambios en la ley electoral deben hacerse como mínimo seis meses antes de la fecha de los comicios y estos se han introducido con la campaña ya en marcha, por lo tanto, existe una vulneración de la ley y de las normas constitucionales. Además, la modificación también ha infringido las reglas internas de tramitación parlamentaria al hacerse en un tiempo récord, de un día para otro.

P. Por un lado, el PiS quiere celebrar las elecciones por correo, pero por otro, el jueves defendió en el Congreso la propuesta de reforma constitucional para alargar dos años el mandato de Duda. ¿Qué les parece esta iniciativa?

R. La Constitución es el fundamento del régimen del Estado y un pacto social. No se puede cambiar solamente para acomodarla a las necesidades de una única persona. Polonia puede introducir el estado de excepción o el estado de desastre natural, que son figuras legales que permiten aplazar la fecha electoral [durante tres meses]. Es posible modificar la Constitución, pero en la situación en la que estamos celebrando las sesiones parlamentarias por Internet, a distancia, no procede. No vamos a apoyar este cambio.

P. ¿Cuáles serían sus primeros movimientos si ganase las elecciones?

R. Lo primero es recuperar el Estado de derecho en Polonia, esa es la prioridad máxima. Una vez jurado el cargo de presidenta haría una apertura del palacio presidencial a todos, para que podamos dialogar, para que sea cantera de soluciones en temas como la Sanidad, en el que se exige la colaboración de todos los partidos.

P. Si usted no retoma su campaña y llama al boicot de sus votantes, ¿no puede ser esto contraproducente para sus intereses?

R. Estoy convencida de que estas elecciones no se van a poder celebrar en mayo. La política es importante, pero igualmente importante es la salud de los polacos. He suspendido la campaña porque necesita que podamos reunirnos, celebrar mítines electorales y ahora no es posible. Creo que con esto expreso en voz alta lo que preocupa a la mayoría de la sociedad, que no quiere estas elecciones. Los comicios deberían celebrarse cuando sean seguros, puedan desarrollarse correctamente y los polacos quieran votar.

P. El PiS envió el jueves a comisión parlamentaria dos polémicos proyectos (iniciativas de organizaciones provida) para restringir más el acceso al aborto eliminando el supuesto de malformación fetal y perseguir la educación sexual ¿Cuál es su postura?

R. Son dos proyectos muy malos. Polonia tiene una de las leyes antiaborto más duras. Espero que no se apruebe y que no se vuelva a plantear. Respecto a la educación sexual, estamos hablando de sancionar la educación en las escuelas. Es una propuesta muy nociva. Polonia no tiene una educación sexual moderna.

P. ¿Y qué pretende Ley y Justicia con ese movimiento? No los rechazaron.

R. Hubieran podido rechazar la ley, pero tienen en cuenta a su electorado. La pregunta es cuál será el futuro de estos proyectos, si se quedarán guardados en el cajón o volverán a sacarlos para llegar a sus votantes más incondicionales, no se sabe. Durante la anterior legislatura se quiso abordar la reforma del aborto, pero se echaron atrás por la movilización de las mujeres, que tomaron las calles en Polonia.

P. Desde el Parlamento Europeo, el grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas pedía que no se adoptase ninguno. También diputados de toda Europa y organizaciones civiles. ¿En qué lugar deja esto a Polonia?

R. Estas propuestas atentan contra las libertades fundamentales de las personas, pero es que el país está siendo objeto de distintos debates últimamente.

P. Por ejemplo, la reforma judicial. El Tribunal de Justicia de la UE acaba de suspender de forma cautelar la actuación del órgano creado en 2017 para aplicar el régimen disciplinario a los jueces. ¿Se está respetando el Estado de derecho en el país?

R. A los polacos nos gustaría que Polonia tuviera un buen sistema judicial, pero en los últimos años el PiS lo ha ido destruyendo. Por poner un ejemplo, el Gobierno no respetaba fallos del Tribunal Supremo y se situaba por encima del poder judicial vulnerando el principio de división de poderes. Se está librando una lucha por el sistema de administración de justicia libre, hay protestas desde los colectivos de abogados, de juristas, de magistrados que pelean por que se respete esta libertad y que los jueces no obren por orden de los políticos.

P. ¿Se puede comparar la situación de Polonia con la de Hungría?

R. Lamento decirlo, pero Polonia bajo el Gobierno del PiS se aproxima muy peligrosamente a las soluciones que se están adoptando en Hungría. Los polacos ven cómo se limitan sus libertades, sus derechos. También en la práctica parlamentaria se está procediendo paso a paso para limitar los derechos de la ciudadanía. Y vemos que [Jaroslaw] Kaczynski [líder de Ley y Justicia] sigue el camino húngaro, se guía por lo que ha hecho Orbán. Me parece muy dramático, pero Polonia como país está moviéndose en una dirección muy incorrecta.

P. ¿Cómo califica el mandato de Duda?

R. Ha sido difícil y extraño. Es la primera vez en la historia de Polonia que un presidente, al tomar posesión de su cargo, sigue mostrando el apego al partido del que ha salido. Además, está vulnerando la Constitución al firmar leyes que hacen tambalear el sistema de justicia, pese a que su función es ser el guardián de la Carta Magna. Su mandato es un tiempo echado a perder. No ha cerrado la brecha existente en la sociedad, no ha hablado con voz propia ni ha querido buscar el consenso con los partidos de la oposición. Creo que es el peor presidente en 30 años de democracia.

P. Pese a la movilización en las calles contra las políticas del PiS, ustedes no consiguen atraer al electorado desencantado. Crece la izquierda y la extrema derecha, ¿qué están haciendo mal?

R. Antes de la pandemia y con el cambio en la cúpula del partido habíamos recuperado posiciones. La crisis ha hecho que hayan aflorado posturas más extremistas, es algo usual. Pero cuando podamos volver a la normalidad, vamos a avanzar, porque hemos hecho los deberes.

P. Donald Tusk sonó como candidato por su formación. ¿Habla a menudo con él y le ha aconsejado algo?

R. Hablamos a veces. Un consejo que me dio fue que me guiara por mi intuición y es justamente lo que estoy haciendo. La intuición es muy importante en la política.

Leave a Reply