Las noticias

ERC señala la división interna de Junts como la causa del bloqueo de la investidura de Aragonès

La diputada de Junts, Elsa Artadi, saluda al diputado de ERC, Sergi Sabrià, en una imagen de archivo
La diputada de Junts, Elsa Artadi, saluda al diputado de ERC, Sergi Sabrià, en una imagen de archivoAlberto Estévez

Semanas de negociación, diez documentos, propuestas, contrapropuestas, investir a Laura Borràs como presidenta del Parlament… La cúpula de Esquerra Republicana cree que ya lo ha hecho todo para poner en marcha un nuevo Ejecutivo independentista en Cataluña. Los miembros de la comisión negociadora han apuntado este lunes al desencuentro interno en las filas de la formación que lidera Carles Puigdemont como la causa última del retraso en investir a Pere Aragonès. “No puede ser que los problemas dentro de Junts per Catalunya sean los problemas del país. Hay prisa y no podemos esperar”, ha defendido la portavoz republicana, Marta Vilalta. ERC ha instado a Junts a llegar a un acuerdo entre el 23 de abril y el 1 de mayo si bien no ha explicado qué pasaría si no se cumple ese plazo. Es la primera vez que los republicanos plantean un límite temporal. Junts ha negado la mayor aduciendo que todos sus acuerdos se toman por unanimidad replicando de forma fulminante que si es una estrategia de presión no funcionará porque solo les mueve llegar a un buen acuerdo.

“Si las discrepancias internas no le permiten a Junts a llegar a un acuerdo, que lo digan. Pero no podemos esperar más, no podemos tener al país en stand by”, ha dicho hasta en tres ocasiones Vilalta a las preguntas de los periodistas. La veda de criticar a los eventuales socios la había abierto poco antes el diputado Sergi Sabrià. “La gente no puede esperar por los desacuerdos internos de partido. No hay excusa que valga”, había dicho al comienzo de la rueda de prensa. Posteriormente ha advertido de la posible especulación sobre una repetición electoral. “[Quien las fuerce] lo tendrá que explicar y muy bien”, ha dicho.

ERC, por primera vez en las negociaciones, ha optado por dar públicamente detalles sobre el contenido de los documentos que ha entregado a Junts en estos días. Desde el pasado viernes, en las filas republicanas reinaba el desconcierto por la actitud de sus eventuales socios, a los que acusan de abrir todas las carpetas pero no cerrar ninguna. La portavoz de Junts, Elsa Artadi, ha comparecido tras la comisión negociadora de ERC y ha asegurado que aún quedan “flecos” para cerrar el acuerdo y pidió “más reuniones y menos declaraciones”.

Vilalta ha querido recordar que ERC siempre ha sido “generosa” cuando “las responsabilidades han estado cambiadas”, es decir, cuando Junts era el hermano mayor. La portavoz de ERC también ha insistido en que ya se votó a Laura Borràs como presidenta del Parlament y “siempre se ha votado a los presidenciables” propuestos por el espacio que antes ocupaba Convergència. En las filas de Junts, sin embargo, no olvidan que el exlíder de la Cámara, Roger Torrent, abortó la investidura telemática de Puigdemont en enero de 2018 para no desobedecer a la justicia.

En el seno de Junts si existen diferentes sensibilidades respecto al acuerdo con ERC. No tanto en el fondo sino en la manera como se ha tensado la cuerda. La idea de que hay que mantener la influencia de Puigdemont es compartida, así como que se tiene que trabajar por “el mejor acuerdo” pero la concreción sobre qué quiere decir eso es más difícil y cambia según a quién se le pregunte. El secretario general Jordi Sànchez ha llevado la batuta de las negociaciones y se ha logrado imponer una política de no filtraciones del avance de las conversaciones. Los políticos presos, por su parte, han expresado su malestar por sentirse apartados de todos los acontecimientos.

Más información

La propuesta de ERC a Junts se organiza en cinco ejes: la estrategia independentista, la soberanía parlamentaria, las prioridades del Govern, un esbozo de arquitectura del Ejecutivo y los mecanismos de coordinación para asegurar la lealtad de los socios en todo el mandato. “El país no se merece un Govern que se mira de reojo”, ha explicado Vilalta para justificar el último punto, que incluye hasta tres comisiones de seguimiento distintas y que, en el pasado, no han logrado encauzar la desconfianza crónica.

En la estrategia independentista, los republicanos proponen un órgano de dirección colegiado entre los tres partidos secesionistas con representación en la Cámara y las dos entidades soberanistas, ANC y Òmnium. Allí tendría una silla Puigdemont y se haría una reingeniería del Consell de la República para “garantizar la neutralidad, la gobernanza, concretar la misión y la rendición de cuentas y transparencia”,ha explicado Vilalta. ERC cree que también se tiene que compatibilizar la negociación con el estado “con el nuevo embate” en el caso de un fracaso de la mesa de diálogo. Una de las quejas de Junts es que no hay suficiente concreción en este punto,

Para la portavoz de los republicanos y miembro de la comisión negociadora, el punto de la soberanía del Parlament ya está en marcha con la articulación de la Mesa del Parlament y el pacto para limitar el trabajo legislativo de Vox. Las prioridades del Govern -ERC cree que el plan de Gobierno, de manera formal, se pacta después de la investidura- tiene tres puntos: reforzar el estado del bienestar, defender la economía de la vida y la cohesión territorial, el buen gobierno y la cohesión democrática. Vilalta ha asegurado que no le consta ninguna objeción específica de Junts al acuerdo alcanzado con la CUP por los republicanos y les ha invitado a bajar a la concreción de cara a poder corregirlo.

Leave a Reply