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El presidente de Murcia aprueba endurecer el confinamiento de la población y el Gobierno lo desautoriza

El presidente del Murcia, Fernando López Miras, ha decidido de forma unilateral aprobar el cierre total de todas las actividades económicas no esenciales en la comunidad autónoma para frenar la expansión del coronavirus. Así lo ha decidido el Consejo de Gobierno extraordinario que se ha celebrado tras la reunión con el presidente Pedro Sánchez. En su opinión no tiene sentido continuar poniendo en riesgo a personas cuyas ocupaciones les obligan a convivir con otras personas y a desplazamientos innecesarios y se ha mostrado convencido de que una iniciativa similar se pondrá en marcha en pocos días a nivel nacional.

Sin embargo, para poner en marcha esta medida es necesaria la autorización del Gobierno, que le ha desautorizado en un comunicado posterior. “En relación con la orden firmada por el presidente de la Región de Murcia, el ministerio de Sanidad recuerda que una norma así solo puede darla la autoridad competente, en este caso el ministro. El Gobierno sigue en todo momento las recomendaciones de la OMS y reitera que ha adoptado las medidas más drásticas en Europa y reitera su voluntad constante de coordinación y colaboración con las comunidades autónomas en su lucha contra la pandemia”, asegura el comunicado de Sanidad.

Miras ha explicado que la petición se sustenta judicialmente en el artículo 4.3 del decreto de estado de alarma, que establece que las comunidades pueden instar a los ministerios a que lleven a cabo determinadas actuaciones. “Nos acogemos a ese punto y a la autonomía que tiene el Gobierno regional y la vigencia de la ley de salud pública regional”, ha dicho, y ha insistido en que su intención es poder publicar esa medida en el Boletín Oficial de la Región de Murcia este mismo lunes.

Esta decisión del presidente de Murcia se produce horas después de que los presidentes autonómicos coincidieran en la reunión con Pedro Sánchez en respaldar su decisión de prolongar, e incluso endurecer, el estado de alarma y en exigir al presidente de Gobierno que distribuya el material sanitario de manera urgente. El andaluz Moreno reclamó el cierre de puertos y aeropuertos y un control más estricto de la verja de Gibraltar. “Soy partidario de parar, si los científicos son quienes nos han recomendado esto, pues paremos del todo y no a medias”, afirmó. De la misma opinión es el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, también del PP, que reclamó “mayores restricciones a la movilidad de la población”. Planteó restringir actividades comerciales, cerrar lugares de culto y reducir la actividad industrial no esencial. Revilla planteó el “bloqueo total” de las carreteras para que no lleguen a Cantabria personas infectadas desde Madrid o el País Vasco. “Acelerar la operatividad del confinamiento es pedirle al Gobierno que estudie reforzar los controles para el cumplimiento de las medidas actuales, reducir el transporte público, limitar determinadas actividades económicas o racionalizar el movimiento de los ciudadanos”, apuntó el presidente valenciano. Por la tarde, Puig ha anunciado que la Generalitat ha fletado dos aviones para traer de China material sanitario con el que cubrir las necesidades en la lucha contra el coronavirus. El presidente señala que, gracias a la Operación Ruta de la Seda, llegarán mascarillas, respiradores, batas y gafas de proveedores chinos, posiblemente el martes. Tanto Puig como Lambán pidieron medidas económicas, como menos restricciones al gasto de las comunidades o ayudas a las empresas.

Luego hubo diferencias de grado entre los que defendieron extremar la cuarentena, como el andaluz Juan Manuel Moreno, o los que fueron más incisivos en sus críticas, como la madrileña Isabel Díaz Ayuso, si bien el tono general fue constructivo, según el catalán Quim Torra.

Los símiles entre la crisis desatada por la pandemia de coronavirus y el estado de guerra o las penurias de la posguerra se sucedieron en las reacciones de los 17 presidentes de las comunidades autonómicas y los dos de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla tras la segunda conferencia con ellos convocada telemáticamente por Sánchez durante el estado de alarma. “El presidente sabe que puede contar con Aragón para este estado de guerra”, proclamó el socialista Javier Lambán, presidente aragonés. “Hay que proteger a los sanitarios, que son nuestro ejército real en la lucha contra el coronavirus”, remarcó su compañero de partido, el presidente valenciano, Ximo Puig.

Obviamente, los mandatarios del PSOE fueron los más vehementes en su respaldo a las medidas adoptadas por su jefe de filas, pero todos ellos también expresaron la “necesidad imperiosa” de contar con “material sanitario”, en palabras del asturiano Adrián Barbón. Poco después de la reunión, el Gobierno informó de que este fin de semana ha repartido 1.600.000 mascarillas entre las comunidades. El extremeño Guillermo Fernández Vara también había urgido a “acelerar” la entrega de mascarillas, gafas y trajes de seguridad. Los socialistas encontraron un aliado en el presidente cántabro, Miguel Ángel Revilla, que si bien se sumó a la exigencia de recursos, afirmó: “Confío plenamente en lo que está haciendo este Gobierno. España está tomando las medidas más duras de Europa”.

Un tono muy distinto empleó la madrileña Díaz Ayuso, del PP, cuya comunidad es el principal foco de la pandemia, con 9.702 contagiados y 1.021 muertos. “He transmitido apoyo y colaboración, y he manifestado la necesidad de 994 millones de euros para personal sanitario, material y otras cosas para afrontar esta crisis”, dijo en una entrevista en Telemadrid. “Visto que no hemos recibido ningún test, que se nos está poniendo impedimentos para recibir material, he pedido el compromiso de que no me van a parar un avión que va a venir a Madrid con él”, abundó la presidenta sobre el primero de dos envíos que recibirá tras comprar en mercados internacionales respiradores para instalar nuevas UCI, mascarillas, batas y kits de pruebas. El Gobierno subrayó que desde el día 20 ha distribuido cuatro millones de mascarillas y el 30% fueron para Madrid.

Díaz Ayuso también pidió un refuerzo de 2.000 sanitarios procedentes de otras autonomías menos afectadas. Una petición a la que el presidente extremeño no se negó: “Aquí no hay uno y otros. Estamos todos al unísono, mirando al mismo objetivo”. Añadió que no le consta que ya se esté haciendo y subrayó que la crisis “está poniendo en valor lo público”.

“No es el momento de exigir responsabilidades y no sé si lo habrá, pero me parece impropio que determinados partidos responsabilicen a los presidentes autonómicos de la falta de material”, sostuvo el gallego Alberto Núñez Feijóo, del PP. El presidente de la Xunta pidió que Sanidad permita a las comunidades conseguir material por su cuenta y aseguró que espera recibir a partir del martes ocho millones de mascarillas, además de estar gestionando la adquisición de 134 ventiladores, una mercancía que no debería ser requisada pese a la menor incidencia de la Covid-19 en su tierra, apostilló.

Cataluña eleva la distancia de seguridad a metro y medio

El presidente de la Generalitat catalana, Quim Torra, reiteró en la conferencia autonómica la petición del confinamiento total de Cataluña. Torra explicó que otros presidentes autonómicos se sumaron a su propuesta, sin precisar quiénes. El president ha decidido ordenar que en Cataluña la distancia de seguridad a partir de hoy sea de un metro y medio, salvo en los colectivos sanitarios, de seguridad y de asistencia social. Torra aseguró que Sánchez tampoco se negó en redondo a incrementar el nivel de confinamiento: “Se ha comprometido a estudiar qué sectores de la economía y puestos de trabajo se podrían parar y también a contemplar más medidas de restricción de la movilidad”. “Todos los que no trabajen en los sectores esenciales tienen que quedarse en casa y eso solo se puede conseguir si se les da tranquilidad económica y laboral”.

El lehendakari, Iñigo Urkullu, del PNV, se interesó por cuándo y cuántos test rápidos de detección del virus recibirá Euskadi, pero también ofreció su “disposición total a la colaboración”. Urkullu cree que a partir de ahora es urgente reforzar “el control estricto” del confinamiento. El Gobierno vasco tiene identificadas las infraestructuras “capaces de acoger nuevos servicios hospitalarios y sanitarios”, aunque la prioridad es adquirir mascarillas y respiradores.

La presidenta de Baleares, la socialista Francina Armengol, reclamó también el material, porque a pesar de las compras que ha impulsado la comunidad, “hace falta más”. Armengol abundó en la idea de que varias comunidades son partidarias de parar más sectores productivos, pero dijo que el Gobierno lo descarta por el momento.

Con información de Blanca Cía, Pedro Gorospe, Eva Saiz, Sonia Vizoso, Juan Navarro, Marcos Lema, Lucía Bohórquez, Virginia Vadillo

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