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EL PAÍS, más cerca de nuestros lectores

Un escenario tan distópico como el que vivimos estos días debido a la crisis del coronavirus está llevando a cada ciudadano a dar lo mejor de sí mismo. La sociedad está respondiendo a un desafío de escala global y EL PAÍS la acompaña, como siempre ha hecho. Desde hace más de una semana las redacciones del diario están vacías, no solo en Madrid o Barcelona, también en el resto de delegaciones del mundo. Eso no quiere decir que la actividad se haya ralentizado, sino todo lo contrario, ante la creciente necesidad de información los periodistas están realizando un esfuerzo colosal para que la actualidad llegue a cada casa sin descuidar las medidas sanitarias impuestas por los respectivos Gobiernos.

“El periódico nunca se ha visto en una crisis de tal magnitud”, sentencia el director adjunto Jan Martínez Ahrens por teléfono. No solo debe afrontar una enorme cobertura de información que lleva desde cientos de países, sino que lo hace sin el habitual centro operativo. Martínez Ahrens resalta la “implicación” de todo el equipo de EL PAÍS durante estos días, una generosidad y entrega que corresponde “a los grandes momentos del diario”.

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La pandemia de coronavirus tiene muchos frentes y por eso se está abordando desde diferentes focos: científico, médico, político, social, económico y laboral. Los periodistas continúan saliendo a la calle para comprobar el estado de las residencias de ancianos, las medidas de protección de los sanitarios o simplemente para constatar el vaciado de las calles. Pero también colaboran con expertos de otras disciplinas para poder explicar mejor cómo se desarrolla el virus, las iniciativas económicas que se están tomando y su efecto sobre los trabajadores, etcétera.

Además, se ha abierto un consultorio para los lectores y el equipo de Nuevas Narrativas visuales de EL PAÍS continúa innovando en las propuestas para seguir la última hora del COVID-19. Se centran en que los datos sean claros y accesibles, pero también en ayudar en la cuarentena con, por ejemplo, una guía de teletrabajo. El director de Vídeo, Carlos de Vega, y la subdirectora de fin de semana, Montserrat Domínguez, relatan a través de formato podcast el pulso de la redacción durante estos días. Se ha habilitado una newsletter diaria para quienes quieran recibir en su correo un resumen de las noticias más relevantes que se hace de manera personal. Toda una panoplia de opciones que tiene un único objetivo: estar cerca de nuestros lectores.

 La urgencia y en entretenimiento

Esta situación de trabajo virtual se venía contemplando desde una semana antes de la declaración del estado de alarma por parte del Gobierno español, que se produjo el 15 de marzo. Desde el viernes 6 el diario EL PAÍS el resto de cabeceras de PRISA comenzó a trazar un plan de actividad en remoto. Eso ha supuesto, como explica el director de Negocio de EL PAÍS, Ricardo Fernández de Molina, “coordinar con toda la urgencia todas las áreas para suministrarles conexión tecnológica y lo necesario para trabajar con la mayor normalidad posible”.

Ese esfuerzo implica organizar a centenares de personas en todo el mundo que, gracias al trabajo conjunto con el departamento de Tecnología, han podido acceder a las herramientas necesarias para que el lector no perciba ningún cambio. “Aún queda trabajo por hacer y sabemos que han surgido algunos problemas, pero hemos asegurado el mantenimiento de todos los productos de información y negocio”, valora el gerente, que aprovecha para agradecer la confianza y paciencia de aquellos lectores que han sufrido alguna incidencia.

Así, “contra viento y marea”, como describe Martínez Ahrens, los periodistas han seguido buscando la información. “Somos un producto de primera necesidad, ahora más que nunca porque tenemos que saber qué está pasando por propia salud”, reflexiona el director adjunto. Los lectores están respondiendo con datos de audiencias web de récord. No solo a través de la página principal, sino también de la aplicación móvil y de la compra en quioscos, otro de los negocios de primera necesidad que pueden permanecer abiertos estos días. El pasado domingo EL PAÍS, CincoDías y AS -cabeceras de PRISA Noticias- llevaron en sus páginas un agradecimiento a estos profesionales en el que se podía leer: “El compromiso de los quiosqueros es el ejemplo esperanzador de que todo va a ir bien. Y la demostración de que esa labor que a veces dimos por hecho siempre fue esencial”.

Sin embargo, como recuerda Patricia Tortajada, directora de Marca y Publicidad del diario, un 15% de los puntos de venta, lo que equivale a unos 21.000, permanecen cerrados. Por eso, “sensibles ante esta situación” se ha habilitado la descarga en PDF de la edición de papel desde la aplicación móvil. “Fundamentalmente tratamos de incentivar todas las opciones posibles que se nos están ocurriendo para acercar el periódico a nuestros lectores”, enfatiza Tortajada. De igual manera, se están comunicando a los lectores las alteraciones de la oferta, como por ejemplo la supresión temporal de la distribución de Guía del ocio, al encontrarse todo el servicio de restauración y cultural cerrado.

En cambio, desde el punto de vista editorial se ha incrementado la oferta cultural y sobre todo el ingenio para mantener el entretenimiento de calidad en este estado de confinamiento doméstico. Desde el apartado EL PAÍS se queda en casa se proponen todo tipo de planes para cada día: una novela por entregas, conocer un cuadro en profundidad, la recomendación de un disco y de un libro; El Comidista mete a los lectores en la cocina, se han recuperado firmas como la de Maruja Torres, El País Semanal continúa con sus reportajes en profundidad, columnas y artículos de psicología… como describe la propuesta de Babelia, todo un kit de supervivencia cultural para pasar mejor la cuarentena.

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