Internacional

El Gobierno de Maduro rechaza las acusaciones de Washington por “miserables, vulgares e infundadas”

Nicolás Maduro, durante una comparecencia en Caracas.Nicolás Maduro, durante una comparecencia en Caracas.Miguel Gutiérrez / EFE

El Gobierno de Nicolás Maduro ha respondido a las acusaciones estadounidenses que este jueves pusieron precio a su captura y a la cabeza de algunos de los dirigentes políticos y jefe militares más conocidos del régimen bolivariano, bajo cargos de narcotráfico y corrupción. Le correspondió al canciller, Jorge Arreaza, trasladar la posición oficial de Caracas más allá de la primera reacción de Maduro a través de Twitter. El ministro de Relaciones Exteriores afirmó que “el Gobierno de Donald Trump vuelve a arremeter en contra del pueblo de Venezuela y sus instituciones democráticas, utilizando una nueva modalidad de golpe de Estado, sobre la base de acusaciones miserables, vulgares e infundadas, que intentan minimizar el alto reconocimiento internacional que tiene Venezuela en la lucha contra el narcotráfico en todas las instancias multilaterales”.

El texto de la Cancillería venezolana agrega que “la política de cambio de Gobierno por la fuerza en Venezuela está condenada al fracaso” y destaca “la profunda frustración que hay en el Gobierno de los Estados Unidos debido a la paz que reina hoy” en el país. Más adelante agrega: “Irónicamente, es en Colombia donde se produce la droga que el Gobierno de Estados Unidos permite entrar a su país y que su población consume desaforadamente”. El régimen chavista le ha recriminado a la Administración estadounidense la formalización de estos cargos en medio de la pandemia del coronavirus.

El ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, no se ha referido a las graves acusaciones hechas por Estados Unidos de momento. El presidente del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, controlado por el chavismo, Maikel Moreno, otro de los acusados directamente, sí declaró en su cuenta de Twitter que “no habrá fuerza, chantaje ni sanciones que desnaturalicen o secuestren la justicia venezolana”.

Mientras negaba los cargos presentados por Estados Unidos, el Gobierno de Maduro se defendía presentando una contracusación: la presunta gestación de un plan magnicida urdido desde Colombia, presuntamente con el apoyo de su presidente, Iván Duque, y de Washington, liderado por el general disidente venezolano Cliver Alcalá, y en el cual el chavismo involucra el nombre de Juan Guaidó.

El propio Alcalá comentó la información en la emisora colombiana W Radio. Otrora general de la jerarquía chavista, Alcalá-que también ha sido acusado de estar involucrado en actividades delictivas por el Gobierno de Estados Unidos- rompió hace unos años con el chavismo y ha hecho continuos llamamientos a Padrino a propósito la ruptura del orden constitucional y la desnaturalización del papel de las Fuerzas Armadas en la vida nacional. Desde hace tres años, Alcalá reside en Colombia en calidad de exiliado.

Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación e Información de Maduro, convocó una rueda de prensa para denunciar el golpe promovido por Alcalá, que tendría, según denunció, la participación de Guaidó. El pasado día 23, Rodríguez denunció la incautación de un parque de armas, y el 25 el presunto plan magnicida de Alcalá, quien ahora ha involucrado a Guaidó en aquellas gestiones conspirativas después de que los Estados Unidos ofrecieran recompensas por la captura de la plana dirigente del chavismo, incluyéndolo a él.

Aunque la cúpula de la oposición niega de plano todas estas acusaciones, Juan Guaidó –quien, a diferencia de Alcalá, está dentro del país- todavía no ha declarado ni desmentido lo afirmado por Alcalá ni las acusaciones de Rodríguez. El propio general Alcalá colgó posteriormente un video en las redes sociales en el cual involucra a Guaidó en la gestación de un plan terrorista, circunstancia esta que ha levantado suspicacias en las filas opositoras. Rodríguez, que tuvo para Duque y Guaidó epítetos y acusaciones similares a las que regularmente hacen al Gobierno chavista la oposición venezolana y los Estados Unidos, declaró que “hay que ser bien miserable para organizar un plan terrorista como este con una pandemia mundial en desarrollo”.

Luego de lo afirmado por Alcalá, el fiscal general del régimen chavista, Tarek William Saab, anunció la apertura de una nueva investigación penal contra Guaidó y contra Alcalá por su participación “convicta y confesa” en un alzamiento en armas contra la república. En sus declaraciones a W Radio, Alcalá, que afirmó que teme por su vida, respondió así a los señalamientos de Estados Unidos: “Pueden venir las autoridades para que nadie se gane esos 10 millones de dólares. Estoy en mi casa esperando. No estoy huyendo”.

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