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El FMI urge a los Gobiernos europeos a seguir gastando: “No se pueden permitir otra cosa”

Una terraza sin clientes en Burgos, ciudad que ha decidido su cierre perimetral ante el aumento de infecciones.
Una terraza sin clientes en Burgos, ciudad que ha decidido su cierre perimetral ante el aumento de infecciones.Santi Otero / EFE

La segunda oleada del virus ya golpea con todas sus fuerzas a Europa. Desde España a la República Checa, los contagios no paran de crecer. El continente se enfrenta a su mayor recesión en décadas. Y las finanzas públicas van a tardar mucho en recuperarse. En medio de esta tormenta que amenaza con alargarse más de lo previsto –y que no afectará a todos los países por igual– el Fondo Monetario Internacional (FMI) recuerda a los Gobiernos europeos que este no es el momento de abandonar sus políticas expansivas. “No pueden permitirse dejar de gastar”, aseguró el miércoles desde Washington Alfred Kammer, el nuevo jefe del departamento europeo del organismo.

El Fondo ya anunció la semana pasada que este año prevé que el producto interior bruto (PIB) de la eurozona caiga un 8,3%. Y entre todos los países del continente destaca, por lo negativo, España, con un desplome del 12,8%. Pero las cosas podrían haber sido incluso peor. Kammer y su equipo estiman que las ayudas al empleo proporcionadas por los Gobiernos europeos han ayudado al mantenimiento de 54 millones de puestos de trabajo. Y sin estos estímulos de emergencia, el PIB europeo estaría a punto de caer entre tres y cuatro puntos más de lo que ya va a hacer.

Las ayudas fiscales aprobadas a raíz de la pandemia –destinadas, entre otras cosas, a mantener el empleo a través de mecanismos como los ERTE o la liquidez de las empresas con líneas del ICO– han supuesto en torno al 6,2% del PIB de las economías avanzadas de Europa, según los cálculos del organismo que encabeza Kristalina Georgieva. “Estos programas han tenido un gran éxito a la hora de limitar la destrucción de empleos y han evitado una cascada de quiebras y de cierres de bancos”, asegura el FMI.

Así que los distintos Gobiernos han gastado mucho, sí. Pero por mucho que sus cuentas públicas muestren agujeros, tienen que seguir haciéndolo, continúan los técnicos del FMI. “No pueden permitirse dejar de hacerlo”, aseguró Kammer. No hay síntomas de que este organismo, símbolo de las políticas de austeridad en las últimas décadas, vaya a volver por ahora a sus ideas de antes. El jefe del departamento europeo pidió a los Gobiernos europeos no repetir los errores de la crisis financiera de la década pasada, una frase que suena a asunción implícita de sus propios fallos. En un inusitado giro de guion, el ente que solía representar la ortodoxia económica reclama ahora subidas de impuestos para las rentas altas y las empresas más rentables.

En medio de una crisis que afecta a prácticamente todo el planeta, España destaca por sus pésimas perspectivas económicas para este año, sus altísimos niveles de deuda y déficit público y por un desempleo que va a seguir creciendo. En el informe sobre la economía global publicado la semana pasada, el Fondo no entraba en los motivos por los que el PIB caerá más en España que en ninguna otra economía avanzada.

Pero este miércoles, en la presentación del informe europeo, Kammer explicó la peor evolución de la economía española por su mayor dependencia del turismo, por el alto porcentaje de pequeñas y medianas empresas en su tejido productivo (más frágiles ante la crisis), y por el elevado peso de los trabajadores con contrato temporal (más proclives a ser despedidos cuando soplan vientos de recesión).

En las previsiones de caída anunciadas para este año, el FMI dice haber tenido en cuenta los efectos económicos de la segunda oleada del coronavirus. Sus economistas aseguran que en estos meses se ha aprendido mucho del virus, y que confían en que los Gobiernos tomen medidas que dañen menos el crecimiento. Pero admiten que la situación es de una altísima incertidumbre. Y no descartan que los nuevos confinamientos sean más agresivos de lo que ahora prevén, y que por tanto tengan que revisar de nuevo a la baja sus ya muy malas previsiones para este año y para el próximo.

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