Las noticias

El Estado vota en contra de la remuneración de Goirigolzarri como presidente de CaixaBank

El presidente de CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri, a la derecha, con el consejero delegado, Gonzalo Gortázar, en la Junta de Accionistas, este viernes en Valencia.
El presidente de CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri, a la derecha, con el consejero delegado, Gonzalo Gortázar, en la Junta de Accionistas, este viernes en Valencia.Rober Solsona / Europa Press

Tras más de cuatro horas de sesión, la junta de accionistas de CaixaBank ha aprobado este viernes las cuentas de la entidad en 2020 y otros temas, como la remuneración del presidente de la entidad, José Ignacio Goirigolzarri, y la de la cúpula directiva. El FROB, Autoridad de Resolución Ejecutiva, controlada por el Gobierno, que cuenta con el 16,1% de las acciones de la nueva entidad por su anterior control de Bankia, ha votado en contra de la subida salarial del presidente, José Ignacio Goirigolzarri.

Este directivo contará, a partir de ahora, con un salario de 1,65 millones, más una retribución variable de hasta 200.000 euros, lo que supone triplicar el sueldo fijo que tenía en Bankia, limitado por el Gobierno a 500.000 euros al año. Nadia Calviño, vicepresidenta y ministra de Asuntos Económicos, ha mostrado su oposición a las subidas de sueldo de los banqueros, que coinciden con una nueva oleada de despidos en el sector.

No obstante, la nueva CaixaBank, fruto de la fusión con Bankia, ha logrado sacar adelante este punto del orden del día con el apoyo del resto de accionistas y a pesar de la polémica que ha suscitado esta cuestión tras las críticas del Gobierno.

Este asunto, y el despido de 7.800 trabajadores, el 17,5% de la plantilla, han protagonizado la junta. Los sindicatos han lanzado, en un gran número de intervenciones, durísimas críticas a las subidas de sueldos y a los despidos. Reivindican la reducción y la voluntariedad de las salidas, así como la homologación de las condiciones de los trabajadores procedentes de Bankia con las de los de CaixaBank. Han anunciado su voto en contra a un gran número de propuestas de la junta “para frenar esta masacre, que traerá peor servicio para los clientes por el cierre de oficinas”, según uno de los intervinientes. También han dicho que este ERE va en contra de la filosofía de Isidro Fainé, presidente de la Fundación La Caixa, principal accionista.

En su primera junta como presidente del banco tras la fusión con Bankia, Goirigolzarri ha justificado la necesidad del ajuste de personal: “Una fusión como la que estamos llevando a cabo requiere un redimensionamiento de nuestras plantillas en el corto plazo para preservar el máximo número de puestos de trabajo de forma sostenible en el futuro”.

Más información

Decisiones estratégicas obligadas

El directivo ha querido, sin embargo, subrayar que la entidad llega a la fusión con fortaleza de capital, grandes resultados en 2020, y liderazgo comercial. “Pero es eso, un gran punto de partida, no de llegada. Mirando al futuro, esta situación nos va a obligar a tomar decisiones estratégicas muy importantes, pero sobre todo nos va a obligar a ser una organización enormemente flexible, capaz de responder con una enorme velocidad a un entorno cambiante”, ha afirmado.

Sobre la importancia del equipo humano del banco, Goirigolzarri ha dicho: “Gestionaremos todo el proceso desde el convencimiento de que gracias a nuestro equipo estamos hoy donde estamos, configurando esta plataforma extraordinaria que es CaixaBank. Es más, todos debemos de ser conscientes de que la fortaleza del equipo de CaixaBank es lo que nos permite enfrentarnos al futuro con realismo, pero también con confianza”.

En esta línea, ha reivindicado que “las personas, sus capacidades y su compromiso son el factor que va a diferenciar las entidades excelentes de las mediocres”. Y ha insistido en que la gestión de su equipo humano es una “absoluta prioridad” para el banco.

Leave a Reply