Las noticias

El criticado confinamiento de Manuel Valls en Menorca

Igual que ocurrió con el éxodo de la jetset neoyorkina, que se apresuró a pasar el confinamiento en los Hamptons, son muchos los que en los días previos a la declaración del estado de alarma pusieron rumbo a sus segundas residencias en zonas de playa españolas para pasar un encierro más cómodo. Ese parece ser el caso del exprimer ministro de Francia Manuel Valls, contra quien arrecian las críticas después de que el medio Equinox Magazine informara de que el actual concejal del Ayuntamiento de Barcelona había aterrizado en Menorca a mediados de marzo para pasar el confinamiento junto a su esposa Susana Gallardo en la mansión que esta posee en la isla.

La publicación del medio francés que sigue la actualidad de Barcelona explica que Valls llegó a la isla balear el 12 de marzo, apenas dos días antes de que se anunciara la declaración del estado de alarma y cuando todavía no había restricciones a la hora de volar. El equipo de Valls ha contado a la publicación que el concejal está trabajando a distancia y que ha tenido dos reuniones por vía telemática con la alcaldesa de la capital catalana, Ada Colau, con quien se mantiene en contacto permanente. También ha confirmado que participará en el pleno telemático que tendrá lugar este viernes.

Más información

Las críticas de los usuarios de las redes sociales por la decisión de Valls de pasar el confinamiento alejado de Barcelona no se han hecho esperar. Muchos le acusan de haber abandonado la ciudad en plena pandemia mientras sigue cobrando del Ayuntamiento de la capital condal y otros se burlan de su actitud y le preguntan por el tiempo en la isla. Especialmente crítico es el profesor de Economía Xavier Sala i Martí, que se pregunta si el edil “sigue cobrando 95.000 euros” o está utilizando su “enorme experiencia e influencia mundial” para conseguir tests o mascarillas.

El confinamiento del exprimer ministro francés pasa por la mansión que su mujer Susana Gallardo tiene en Menorca, cerca de Mahón. Se trata de una finca construida en un vasto terreno de casi diez hectáreas con varias construcciones independientes. Cuenta con una enorme piscina, jardines y una zona para tomar el sol en uno de los rincones más tranquilos de la isla balear, en la zona de Binidalí. La casa fue compartida por Gallardo y su exmarido Alberto Palatchi, fundador de la marca de moda nupcial Pronovias, durante las tres décadas que estuvieron casados. Ambos tienen dos hijos y se separaron en el año 2016, divorcio tras el cual Gallardo se quedó con la mansión balear.

Menorca es un lugar importante para la pareja, ya que fue allí donde se conocieron en verano de 2018 a través de amigos comunes y donde se casaron el pasado septiembre en una fiesta que duró tres días y que contó con invitados como Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa.

Gallardo es la heredera de un imperio farmacéutico y participa en varias sociedades de inversión. Fue vicepresidenta de Pronovias, empresa que fue vendida a un fondo británico después del divorcio con Palatchi. Por su parte, Valls ha estado casado en dos ocasiones y tiene cuatro hijos de su primer matrimonio con la maestra de escuela Nathalie Soulié. Después contrajo segundas nupcias con la violinista Anne Gravoin, de la que se divorció en abril de 2018. Meses después conoció a la que es ahora su tercera esposa.

El político, nacido en Barcelona pero educado en París, fue ministro del Interior del país galo entre 2012 y 2016, cuando fue nombrado primer ministro del Gobierno de François Hollande. Tras el divorcio de su segunda mujer aterrizó en Barcelona, donde intentó conquistar la alcaldía de Barcelona con una plataforma vinculada a Ciudadanos, partido del que se desvinculó tras apoyar la investidura de Ada Colau como alcaldesa. En las últimas semanas el propio Valls ha dejado una puerta abierta a la vuelta a la política francesa.

Debido a las excepcionales circunstancias, EL PAÍS está ofreciendo gratuitamente todos sus contenidos digitales. La información relativa al coronavirus seguirá en abierto mientras persista la gravedad de la crisis.

Decenas de periodistas trabajan sin descanso por llevarte la cobertura más rigurosa y cumplir con su misión de servicio público. Si quieres apoyar nuestro periodismo puedes hacerlo aquí por 1 Euro el primer mes (a partir de junio 10 euros). Suscríbete a los hechos.

Suscríbete

Leave a Reply