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El consultorio de Isabel Díaz Ayuso en Twitter: “Escríbeme por privado”

Perfil de Twitter de Isabel Díaz AyusoPerfil de Twitter de Isabel Díaz Ayuso

Desde que el 16 de marzo anunció que había dado positivo en el test de coronavirus, Ia presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha tenido que continuar con su trabajo asilada en un apartahotel. Durante sus días de cuarentena, además de mantener un ritmo vertiginoso de entrevistas en directo en radio y televisión, ha volcado parte de su atención a su cuenta de Twitter, que ha pasado de los 104.000 seguidores al inicio de estas dos semanas que dura el estado de alarma a los más de 169.000 actuales, según la herramienta de medición Social Blade. Interactuando con los usuarios y, a menudo, ejerciendo funciones propias de una community manager, elige ciertos casos individuales a los que promete públicamente ayuda por privado. La comunicación posterior no siempre llega. [Al final de este texto puedes consultar algunos ejemplos publicados en Twitter]

Ayuso, que hace años formó parte del primer grupo de profesionales especializados en la comunicación política en redes sociales, tiene sobrada experiencia en el terreno. Estos días despacha entre cinco y ocho tuits o retuits cada jornada. Es algo más que en la fase previa a la crisis sanitaria por coronavirus, pero es en el aumento de la interacción con lo usuarios donde se nota más el cambio de comunicación. Son mensajes que sirven para ofrecer una sensación de cercanía que sus seguidores valoran muy positivamente. Desde la Comunidad de Madrid apuntan que es ella, a título personal, quien “le dedica tiempo y esfuerzo, atención y personaliza mucho, aunque con ayuda por parte de su equipo”.

Si le preguntan a través de la red social por el abono de metro del mes de marzo, apenas utilizado por los viajeros tras estar confinados en casa desde hace semanas, una solícita Díaz Ayuso contesta en apenas unas horas: “Se devolverá el importe (una recarga gratis) a todos los que lo hayan utilizado menos de tres días del mes”. En casos como este, o cuando por ejemplo le preguntaron por recursos médicos o donaciones, ofrece información genérica, válida para cualquier usuario con la misma problemática o duda. En otros casos, con situaciones particulares que en esta crisis sanitaria son comunes a muchas personas, ha prometido en público soluciones individuales.

“Te escribo por privado” o “Pásame tus datos” han sido sus respuestas habituales ante los casos particulares que le llegan a su cuenta. Algunos de los usuarios piden asesoramiento en nombre de un familiar enfermo o un vecino en apuros y otros ofrecen sus recursos para ayudar a la administración a combatir el avance del virus. Uno de los primeros a los que decidió ofrecer ayuda, @Gaoh1, aseguraba a través de las redes que sí recibió una solución cuando solicitó que su padre, contagiado con el virus y viviendo en una residencia, fuera trasladado a un hospital.

Hasta en 16 ocasiones Díaz Ayuso ha prometido ayuda o asesoramiento personalizado a estos usuarios a los que decide contestar en redes durante sus días de aislamiento. Pero en al menos 12 de esos casos no ha ofrecido ninguna solución en privado.

La usuaria @teclista solicitaba este lunes que la Comunidad de Madrid y su presidenta auxiliaran a una familia que tiene que lidiar con una situación complicada en un piso de 30 metros cuadrados. ”El padre ha dado positivo en #COVIDー19, la madre está embarazada y el hijo tiene 6 años y acaba de pasar un cáncer: es decir, es inmunodeprimido severo. No pueden convivir ahora mismo. ¿No son para esto los hoteles medicalizados que habéis anunciado a bombo y platillo?”, se preguntaba. La respuesta de Díaz Ayuso llegó en cuestión de minutos: “Hola, Marta. Sí. Para estos casos sirve. Te escribo por privado”. “Le pasé dirección y teléfono de la familia por privado y no hay respuesta, ni a través de Twitter ni se han puesto en contacto con la familia a través del teléfono que le hemos pasado”, confirma Marta varios días después.

La usuaria @srHormigo explicaba en Twitter que su padre de 76 años requería UCI en el 12 de octubre, pero no podía acceder a una cama. Desde hace días, los médicos madrileños se ven obligados a priorizar a unos enfermos sobre otros en función de su esperanza de vida. Bajo estas circunstancias, su padre quedaba fuera a la espera de ocupar esas camas con otros pacientes. “Solicitamos incluso el traslado a otro hospital donde pudiera encontrar una plaza, pero también se nos denegó esa posibilidad”, comenta. “Escribí un mensaje por privado a Díaz Ayuso, como me pidió, pero no volví a saber nada”, cuenta tras haber enviado también varios mensajes públicos con nulos resultados, explicando que la salud de su padre empeora cada día.

Jennifer Zaldo (@JenniferZaldo), periodista económica, también recibió una respuesta pública por parte de Díaz Ayuso cuando le contó su caso. Su abuela de 75 años necesita asistencia médica en casa, pero su ambulatorio se niega a ofrecérsela. “No paran de repetir que no salgan los ancianos y que apoyan la asistencia médica, pero no es así. Me dijo que lo trasladaría a la consejería. Y no ocurrió nada más. Hubo que llevar a mi abuela al ambulatorio”, comenta.

Varios de los consultados justifican la apretada agenda de la presidenta como razón para no haber recibido una conclusión definitiva a sus peticiones. Almudena López (@morillas2011), experta en cooperación internacional, cree en cambio que Díaz Ayuso ha podido utilizar este tipo de peticiones “como forma de propaganda política”. En su caso, necesitaba localizar con urgencia a una mujer de su entorno cercano a la que habían perdido la pista tras su traslado al Hospital 12 de Octubre. “Aunque Díaz Ayuso no es santo de mi devoción, en esos momentos de angustia decidí contactar con ella porque algunos amigos me contaban que estaba ayudando a la gente a través de Twitter. Ahora me siento algo arrepentida de haber creído que iba a hacerlo”, confiesa. Aunque logró enviarle un mensaje privado la presidenta y facilitarle los datos de la persona desaparecida, no recibió respuesta alguna. “Yo seguía escribiendo mensajes, pero no servían para nada”. López logró descubrir “gracias a grupos de WhatsApp y a la colaboración ciudadana” que un error a la hora de registrar el nombre de la paciente hacía imposible localizarla en el hospital. “Volví a escribir a Ayuso explicando que el tema se había resuelto y entonces sí que recibí una respuesta: solo un emoji de un corazón”.

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