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Cosas que hacer durante la cuarentena por coronavirus: cómo limpiar la alfombra (sea del tejido que sea)

Aspirar la alfombra no es suficiente para evitar que los restos de comida, pisadas o pelos de mascota formen en ella su propia comunidad. No es algo para tomarse a la ligera, ya que aquellas que no disfrutan de una limpieza regular pueden convertirse en refugio para los ácaros del polvo, lo que puede ocasionar problemas cutáneos y respiratorios causados por la materia fecal de los citados arácnidos.

La razón por la que estos tapices de suelo necesitan una inmersión en profundidad es exactamente esa. Los restos se cuelan entre las fibras y forman un abismo en el que se incrustan la suciedad y los gérmenes. Además, la acumulación de partículas arenosas puede llegar a cortar las fibras del tejido.

“Lo primero es realizar un aspirado profundo de las dos caras de la pieza para retirar todo tipo de partículas, de polvo, de arena… Si no lo hacemos, corremos el riesgo de producir barro y dejar apelmazada la zona que hemos tratado”, comparten desde LM2 Limpiezas.

El siguiente paso a tener en cuenta es probar el detergente que se va a utilizar en la higiene. “Sea cual sea la solución que vayas a aplicar, pruébala siempre en una zona discreta para ver cómo reacciona”, advierte la gurú de la limpieza Melissa Maker.

Manchas habituales

Antes de proceder a la limpieza general de la alfombra, es importante eliminar manchas concretas. La regla de oro cuando se producen derrames o las mascotas dejan restos poco deseables es quitarlos de inmediato. “Se pueden eliminar con un cepillo empapado en agua con vinagre blanco, sin restregar lo que haya caído para evitar que se extienda. Deberíamos empezar desde el borde de la mancha y seguir hacia el interior. Para conseguir un resultado perfecto es necesario que se seque correctamente”, exponen desde Houzz. Se puede colocar colocar una toalla debajo de la zona húmeda para que desaparezca el agua sobrante.

La despensa en la alfombra

Si la alfombra ronda las inmediaciones del sofá o sustenta la mesa del comedor es probable que aterricen sobre ella una amplia gama de alimentos. “Las manchas de aceite, la mantequilla, miel…, se deben limpiar en seco con una esponja y detergente neutro especial para moquetas. Luego, se debe secar con papel de cocina o un trapo limpio”, recomiendan desde el portal de profesionales del hogar. Sin embargo, en las de café, té, chocolate, helado, vino o sangre, antes habrá que absorber el líquido con papel de cocina. “A continuación, se debe aplicar con una esponja una solución a partes iguales de agua tibia, detergente neutro y vinagre blanco. Finalmente, hay que aclarar la alfombra con un trapo blanco limpio y secar de nuevo con papel”, continúan.

Dime qué tejido y te diré cómo limpiarlo

No se limpia igual una blazer de tweed que un vaquero de algodón, e igual sucede con los materiales de las alfombras. “En las de fibra natural y vegetal, como el sisal o el yute, se recomienda la aspiración húmeda, que se debe hacer con celeridad para evitar que se deterioren las fibras. Con las de algodón es necesario vigilar especialmente el tiempo de secado, ya que existe el problema de que las alfombras encojan si este proceso es demasiado lento”, comparten desde la comunidad de Houzz.

Las más resistentes a higienes caseras son las de lana. “Admiten todo tipo de limpieza, aunque es preferible usar siempre detergentes neutros y sin blanqueadores”, continúan desde el portal de profesionales del hogar. En estos casos se puede realizar un frotado manual de toda la superficie con jabón neutro sobre una esponja. Para eliminar los restos de producto, se recomienda un cepillado suave con agua. Del secado de la pieza depende que el resultado sea el deseado. Es preferible colocarla al aire libre o en una habitación en la que se puedan abrir las ventanas.

Sal desodorante

Como cualquier otro tejido, las alfombras van adquiriendo aromas domésticos. Al cabo de un tiempo puede desprender un olor rancio en toda la estancia. Evitarlo es simple con un desodorante que está en cualquier cocina. “La sal es uno de los más eficaces productos de limpieza, no solo para quitar olores, también para evitar manchas de humedad”, indican los expertos de la empresa de limpieza. Basta con esparcir el producto por toda la superficie, enrollarla y mantenerla así durante 24 horas. “Por último la extenderemos y procederemos a la limpieza con la aspiradora, que junto a la sal se llevará el mal olor”, añaden.

Limpieza en seco casera

Cuando se desconoce la naturaleza del tejido o se sabe que es delicado, lo más indicado es una limpieza en seco. De nuevo, la cocina tiene el elemento clave para realizarla: el bicarbonato. “El procedimiento es similar al de desodorización, pero no te olvides de cambiar la posición del cepillo de tu aspiradora, no debe de estar hacia fuera para evitar deteriorar la alfombra”, comentan desde la empresa de limpieza.

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