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Correr el Rally Dakar en moto: de la arena al hospital

Nacho Cornejo, durante la décima etapa del Rally Dakar, en la que abandonó tras completar la especial.
Nacho Cornejo, durante la décima etapa del Rally Dakar, en la que abandonó tras completar la especial.Antonin Vincent HANDOUT via ASO / EFE

Si el Rally Dakar engancha es por historias rocambolescas como las de Nacho Cornejo. El chileno salió a la especial de este miércoles, 342 kilómetros entre Neom y Al Ula, como líder de la general de motos. Pero se cayó. Se golpeó la cabeza y perdió el conocimiento. Volvió a levantarse. Se subió de nuevo en la moto y completó la etapa. La carrera discurre estos días por zonas montañosas, con pistas de arena, aunque con mucha piedra y mucha roca, peligros considerables para pilotos que van a todo gas porque son apenas unos segundos los que les separan de sus rivales. Pero Cornejo se montó en su Honda como si nada y recorrió los aproximadamente 100 kilómetros que le quedaban hasta la meta. Con un considerable dolor de cabeza. Pero terminó. Es más, lo hizo en 11ª posición. Había cedido apenas 17 minutos ante Ricky Brabec, su compañero en Honda y ganador de la etapa, lo que se traducía en una pérdida mínima en la general. Había caído a la tercera plaza, sí, pero estaba a tan solo un minuto del nuevo líder, su también compañero Kevin Benavides.

Ocurrió, sin embargo, que al completar la etapa los médicos que le examinaron le obligaron a irse directo al hospital: tenía un bulto en la cabeza y los doctores temían que pudiera sufrir un derrame cerebral. Tuvo que abandonar. Los análisis en el hospital de Yedda confirmaron que había sufrido una conmoción cerebral, aunque el escáner no advirtió grandes daños. Si bien, se le dejó ingresado: debía quedar 24 horas en observación.

En otro hospital, en el de Tabuk, permanece ingresado Toby Price (KTM), dos veces ganador del Dakar y segundo clasificado de la general cuando se dio de bruces contra el suelo un día antes. Sufrió un traumatismo craneoencefálico y una fractura en la clavícula. El australiano fue evacuado inmediatamente. El suyo fue solo uno de los ocho abandonos de la jornada en la etapa más peligrosa y rápida hasta la fecha, por bien que la media fuera de 90km/h, no de 120 como los días anteriores. El camino era tan angosto y pedregoso que se advertía imposible mantener el ritmo. “La lucha es contra la carrera, más que contra los rivales”, concedía Joan Barreda, segundo este miércoles, cuando reconoció que también él había sufrido una fuerte caída con pérdida de consciencia el lunes de la que apenas se dieron detalles.

Velocidad elevada

Este Dakar, que se anunció menos rápido y con mucha más navegación que el del año pasado, el primero en tierras saudíes, está siendo doblemente difícil. La navegación se ha complicado por partida doble con la introducción de un nuevo libro de ruta; y la velocidad en esta segunda semana es tan alta como entonces, cuando un accidente mortal del experimentado Paulo Gonçalves en la séptima etapa hizo reflexionar a los participantes.

El terreno no es muy distinto estos días. Y la escabechina se deja notar entre los favoritos de la categoría de motos, la más vulnerable. En las últimas tres etapas han abandonado cinco de los pilotos que partieron de Yedda como favoritos: De Soultrait (Husqvarna), en la octava etapa; Price, Luciano Benavides (Husqvarna) y Ross Branch (Yamaha, por rotura de motor), en la novena; Cornejo, en la décima.

Tanto vaivén deja tan apretada como imprevisible la pelea por el Dakar 2021, liderado por Benavides con 51 segundos de ventaja sobre Brabec. Con Sunderland (la única KTM entre tres Honda) tercero, a 10 minutos, y Barreda cuarto, a 15. Quedan dos etapas. Y la de este jueves es la especial más larga (511 km) y una de las más temidas. “Este Dakar es una locura. Cada día puede pasar cualquier cosa”, señala Benavides.

La carrera en coches discurre por otros derroteros. Como si la calma y el saber hacer de Stéphane Peterhansel se adueñaran de cada especial en esta segunda semana en que Carlos Sainz no ha logrado reponerse a dos errores de navegación cruciales y solo Nasser Al-Attiyah parece aguantarle el ritmo al francés, que cuenta con 17 minutos de ventaja en la general.

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