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Charlène de Mónaco vuelve a sonreír tras ganar una competición en bicicleta acuática

El espíritu competitivo de una deportista de élite parece que no se pierde por años que pasen tras una retirada de actividad tan drástica como la que experimentó la princesa Charlène de Mónaco. La que fue nadadora olímpica en representación de su país natal, Sudáfrica, y que desde el 1 de julio de 2011 está casada con Alberto de Mónaco, ha superado el reto para el que ha estado entrenando durante los últimos meses: la travesía en bicicleta acuática entre las islas de Córcega y las costas del Principado, un total de 180 kilómetros de distancia. Pero quizá la sorpresa no ha sido que finalizara la dura prueba de 24 horas que exigía no solo preparación física sino también mental, sino que haya finalizado la misma como ganadora y la haya completado en poco más de 22 horas.

La travesía en estas peculiares bicicletas de la que ha sido la tercera edición de The Crossing: Calvi-Mónaco Water Bike Challenge se realizó el sábado por la mañana y allí estaba su familia para animarla, el príncipe y los dos hijos de la pareja, Jacques y Gabriella, de cinco años. Ellos también la recibieron en la mañana del domingo en el Yatch Club de Mónaco, destino final del reto, donde Charlène de Mónaco llegó como ganadora de la prueba y en menos tiempo de lo esperado. La princesa competía dentro del equipo Serenity, del que también es directora, y que fueron los primeros en llegar a tierra después de 22 horas y 33 minutos de titánico pedaleo continuo. El segundo equipo, el Notorius, llegó 14 minutos después, una diferencia considerable que da muestras del esfuerzo que la princesa ha dedicado a la prueba. Charlène de Mónaco estuvo acompañada en la prueba por su hermano Gareth Wittstock.

El reto deportivo es una de las pruebas que impulsa la Fundación de la princesa Charlène, que se ocupa de programas como Aprender a nadar o Seguridad en el agua para la prevención de ahogamientos, temas que tienen que ver con su pasado de nadadora olímpica y que hacen comprender su empeño en entrenarse a fondo en esta competición. La princesa, que estaba muy ilusionada con este reto, tuvo que superar un imprevisto de última hora, ya que uno de los deportistas que iba a participar junto a ella, el luchador estrella del Ultimate Fighting Championship Conor McGregor, se tuvo que retirar inesperadamente de la competición porque un día antes del evento quedó bajo custodia policial después de que una joven interpusiera una denuncia contra él precisamente en la isla de Córcega, desde la que partían los deportistas.

La denunciante afirmó que el deportista irlandés, de 32 años, había tenido una actitud obscena delante de ella durante una fiesta el pasado 6 de septiembre. Aunque McGregor fue liberado sin cargos el mismo sábado y su abogada negó cualquier relación con un delito, el caso permanece abierto y el luchador está a la espera de una citación judicial que puede llegar esta misma semana.

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