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Casos e ingresos crecen en casi toda España y desbordan las medidas locales

A finales de junio España tenía una incidencia acumulada a 14 días por debajo de 10 casos por 100.000 habitantes. El confinamiento había funcionado, el virus circulaba poco y se hablaba de algunos brotes en fiestas, reencuentros familiares, residencias de mayores, empresas agrícolas y cárnicas… Un mes después los brotes activos eran 120 y los contagios se habían multiplicado por cinco. El umbral de los 100 casos por 100.000 habitantes se rebasó el 13 de agosto.

España está ahora en una incidencia acumulada de 362. El Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) pinta sus mapas de rojo oscuro (máxima alerta) a partir de 150. Los contagios desbordan las medidas, cada vez más restrictivas, que imponen las comunidades autónomas. Madrid ha reducido claramente los contagios —los casos notificados— desde entonces, pero en el resto de territorios la tendencia es al alza.

Las hospitalizaciones de enfermos también van creciendo en toda España. Ayer había 14.539 ingresados, según el informe diario del Ministerio de Sanidad, 10.000 más que el 20 de agosto, cuando arrancó esta serie de datos. El 12,1% de todas las camas hospitalarias están ocupadas por una sola patología, la covid-19. En las UCI, el 22,5% de las camas se dedican a estos pacientes, lo que está provocando que se suspendan cirugías programadas. La pandemia está dejando 140 víctimas mortales de media al día. Desde hace cinco semanas, cada día mueren más de 100 personas por covid-19.

Las más golpeadas

Navarra, La Rioja, Aragón y Castilla y León son las comunidades con peor situación epidemiológica. Todas superan los 500 casos diagnosticados por 100.000 habitantes en los últimos 14 días, aunque Navarra dobla esa barrera, con 1.063 casos. Son también autonomías que han tomado medidas drásticas como el confinamiento perimetral, que implica la prohibición de entrar o salir de un territorio. En el caso de Navarra y La Rioja, ese cierre afecta a la comunidad entera. En Aragón, quedan confinadas las tres capitales: Zaragoza, Huesca y Teruel. Castilla y León tiene actualmente cuatro de sus nueve capitales con prohibición de entrada y salida: Salamanca, Burgos, León y Palencia. Grandes poblaciones como Ponferrada, Miranda de Ebro y Aranda de Duero también están confinadas.

La mala situación de estas comunidades se evidencia también en la positividad, el porcentaje de pruebas diagnósticas que da positivo y que según la OMS debería estar por debajo del 5% para considerar que la epidemia está controlada. En Aragón esta cifra está en el 20%; en Castilla y León en el 18%; en Navarra es del 15% y en La Rioja del 8%.

La ocupación en los hospitales, y especialmente en las unidades de cuidados intensivos, es muy alta en estos cuatro territorios. Solo Navarra (32%) está por debajo del 35% de camas de UCI. Castilla y León ya lo ha superado (35,2%) y La Rioja y Aragón dejaron atrás ese umbral hace días, con 37% y 43%, respectivamente. Castilla y León tiene previsto aprobar un toque de queda nocturno, que limitará la movilidad en la región a partir de hoy y que deberán ratificar los tribunales. Navarra está esperando si se pacta en toda España la aplicación del toque de queda.

La Rioja también ha asegurado que no aplicará esta medida hasta que haya consenso entre todas las comunidades, lo mismo que Aragón. Las cuatro votaron a favor el jueves en la Comisión Interterritorial.

La ‘tercera ola’ del País Vasco

La pandemia está superando en Euskadi todas las líneas rojas de la primera oleada. La comunidad parecía haber conseguido doblegar la curva de la segunda ola en septiembre después de aplicar restricciones locales y declarar el estado de emergencia sanitaria en agosto. Pero en la última semana la situación vuelve a descontrolarse, y empieza a verse en los datos de hospitalizaciones y de muertes.

El País Vasco registró ayer el récord de contagios por covid-19 de toda la pandemia con 1.207 casos en las últimas horas y la tasa de positividad se ha disparado al 8,5%, un porcentaje que no se alcanzaba desde finales de agosto. También se ha incrementado la incidencia acumulada hasta 452,5, por encima de los 418,3 del día precedente (según los datos del Gobierno vasco, que difieren de los que ofrece Sanidad). En Gipuzkoa, el territorio más afectado, se ha superado la barrera de los 600 (626), cuando el jueves estaba en 577.

El índice reproductivo básico (R0), que mide a cuántas personas puede contagiar un enfermo, se sitúa en 1,27 (por debajo de 1 la pandemia se considera controlada). Pese a este panorama en el que hay 28 pueblos de más de 5.000 habitantes que superan la tasa de 500 contagiados por 100.000, el Gobierno solo ha podido recomendar a los ciudadanos que ni entren ni salgan de los pueblos, cuando quería prohibirlo. El estado de alarma busca ese paraguas legal, pero el lehendakari Iñigo Urkullu le ha pedido a Sánchez que esta vez el mando sea compartido.

Madrid, de vuelta a las restricciones selectivas

La situación epidemiológica de Madrid lleva varias semanas mejorando, pero sigue siendo mala. Con 422 casos por 100.000 habitantes, está por encima de la media española, que también supera en la positividad de las pruebas diagnósticas (12%). Este último indicador ha mejorado desde el 20% que llegó a tener en septiembre. Es especialmente preocupante la ocupación de las UCI, que se acerca al 40% (39%). Solo Aragón, con un 43%, y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla —esta última tiene el 67% de puestos UCI ocupados por pacientes con el virus— la superan.

Madrid anunció ayer una versión propia del toque de queda, que entrará en vigor cuando acabe el estado de alarma decretado por el Gobierno central, a las 16.48 horas de hoy. A esa hora dejará de estar en vigor el confinamiento perimetral de la capital y de otros nueve municipios de la región. Esas medidas se sustituyen por otras: el Gobierno regional prohíbe las reuniones entre personas que no viven en el mismo domicilio entre la medianoche y las seis de la mañana, tanto en lugares públicos como en los privados. El horario de bares y restaurantes, por tanto, se alarga una hora más. Si durante el estado de alarma debían estar cerrados a las 23 horas (y no podían recibir nuevos clientes pasadas las 22), ahora podrán seguir abiertos hasta la medianoche.

El Gobierno regional vuelve al sistema de restricciones por zonas básicas de salud que tenía en vigor antes de que el Gobierno declarara el estado de alarma en su territorio. Confinará perimetralmente 32 de estas zonas (hay 286 en todo el territorio) a partir del lunes, lo que impedirá a sus habitantes salir y entrar de esas áreas, que están delimitadas por la zona de influencia de cada centro de salud. El criterio para hacerlo es superar los 500 casos por 100.000 habitantes (antes eran 1.000).

Cataluña, Andalucía y Asturias vuelven a empeorar

Cataluña y Castilla-La Mancha se encuentran en riesgo “extremo”, según la clasificación del Ministerio de Sanidad. Tienen una positividad alta (12% Cataluña y 15% Castilla-La Mancha) y en Cataluña empieza a preocupar mucho la ocupación de las UCI, que ya está en el 31%.

La incidencia de Murcia está por encima de la media española, mientras que la positividad está por debajo y dentro de lo que el semáforo de Sanidad considera riesgo medio. El miércoles entraron en vigor restricciones en 12 municipios y varios barrios de las ciudades más pobladas, Murcia y Cartagena, durante 7 días.

Asturias, Extremadura y Andalucía han empeorado en los últimos 10 días. Asturias pidió ayer el estado de alarma para aplicar el toque de queda en su territorio y anunció los cierres perimetrales de las principales ciudades, Oviedo, Gijón y Avilés. La incidencia acumulada rebasó ayer los 300 casos por 100.000 habitantes. Los contagios aumentan con gran rapidez. Hace una semana la incidencia estaba en 207. La ocupación de la UCI se va incrementando: del 13,5% del viernes pasado a 16% de este.

Andalucía anunció un toque de queda nocturno, de momento en Granada (entre las 11.00 de la noche a las seis de la mañana), que debe recibir el visto bueno del Tribunal Superior de Justicia, y que luego se estudiará para el resto de provincias. Con 327 casos por 100.000 habitantes, Andalucía está por debajo de la media española, pero la positividad es alta (16,5%) y la ocupación hospitalaria está creciendo. Se sitúa en 1.794 pacientes, 513 más que hace una semana, lo que evidencia la rápida expansión del virus. En esta comunidad permanecen confinados los 40.000 vecinos de Écija, en Sevilla, desde el 15 de octubre.

Extremadura también se mantiene ligeramente por debajo de la media española en incidencia, pero la positividad es alta (12%). Desde la medianoche del jueves están activas restricciones de varios municipios, entre ellos Mérida y Plasencia, con reducción de aforo en locales y para el culto religioso.

Las islas y Valencia aguantan, Extremadura y Cantabria empeoran los contagios

Reino Unido y Alemania han decidido esta semana excluir a Canarias del listado de destinos de riesgo para sus viajeros. El archipiélago tiene la menor incidencia acumulada de España: 81 casos por 100.000 habitantes. Es la única por debajo de 100. También es la única con una positividad por debajo del 5% que recomienda la OMS, y el estrés de sus hospitales está entre los más bajos, solo mejorado por Galicia. En septiembre se decretaron restricciones en alguna de sus islas. Ahora solo Tenerife sigue con limitaciones, como el cierre de bares y restaurantes a medianoche.

También Baleares se encuentra en una situación epidemiológica de “riesgo medio”, tal y como la describe el semáforo que esta semana ha aprobado el Consejo Interterritorial de Sanidad para tomar medidas homogéneas en toda España. Con una incidencia acumulada de 151 —pero en ascenso—, una positividad del 6% y un 14% de camas UCI ocupadas por pacientes con coronavirus, el archipiélago acaba de aprobar nuevas restricciones: a partir del sábado no se podrá consumir en la barra de bares o restaurantes y habrá un máximo de seis personas por mesa.

La Comunidad Valenciana, con una situación de riesgo medio, no ha esperado al Gobierno y ha decretado el toque de queda nocturno hasta el 9 de diciembre. Esta comunidad tiene una incidencia acumulada de 153, pero su positividad ya se califica como de riesgo alto según el semáforo de Sanidad: el 13% de los analizados la última semana estaban contagiados. La situación hospitalaria, en cambio, es más tranquilizadora: el porcentaje de camas de UCI ocupadas es de 13%.

Galicia tiene una incidencia baja si se compara con la media, pero alta para controlar la transmisión, con 191. La situación hospitalaria es la más holgada de todas las comunidades. Solo tiene un 5% de las camas ocupadas por enfermos de coronavirus; el 7% en caso de la UCI, y ambos datos han mejorado ligeramente. El presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, aseguró ayer que su Gobierno es partidario de aplicar restricciones de movilidad y nocturnas, pero rechazó llamarlas “toque de queda” para no crear alarma. Galicia ha aplicado ya muchas restricciones pese a su relativa buena situación, pero suben las hospitalizaciones y las muertes. Todo el territorio está en nivel 2, que reduce los aforos y la ocupación de espacios. Además, Ourense fue confinado perimetralmente el 8 de octubre y toda la provincia tiene restricciones a la movilidad y la permanencia de grupos de personas en la vía pública desde el día 22.

Cantabria, con una incidencia de 225, está sufriendo un repunte importante en los últimos días, después de que los casos empezaran a descender a finales de septiembre.

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