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Carlsen afronta el torneo de ajedrez más duro de la historia de internet

Magnus Carlsen necesita marcar territorio ante la pujanza del prodigioso Alireza Firouzja, de 16 años, quien le ha derrotado dos veces en los últimos días: 103,5-90,5 (partidas de un minuto por bando) y 8,5-7,5 (de unos cinco). El torneo que empieza hoy con ambos y otras seis estrellas en el club virtual Chess24 es el más importante jugado en la red, con un ritmo rápido, pero no tanto: 15 minutos iniciales más diez segundos por movimiento. El pasado enero, el noruego ganó con claridad al iraní en su primer enfrentamiento en la modalidad clásica (lenta).

Esta competición -Magnus Carlsen Invitational- es de atractivo irresistible para millones de aficionados confinados por todo el mundo mientras todas las actividades de ajedrez en la red generan un aumento tremendo en sus audiencias o usuarios. Su promotor es el propio Carlsen, poseedor de un 16% de las acciones de Play Magnus Group, la empresa dueña de Chess24 desde 2019. El consejero delegado, Sebastian Kuhnert, resume así la estrategia en una reciente entrevista con ChessTech.org: “No debemos permitir que el virus contraiga la economía del ajedrez”. Aunque el daño inmediato va a ser muy grande en torneos cancelados y dramática disminución de ingresos para los jugadores profesionales, todo indica que, a medio plazo, el ajedrez va a salir muy beneficiado de esta pesadilla masiva.

El torneo es tan fuerte que los otros seis participantes también están capacitados para ganarlo: los estadounidenses Fabiano Caruana, actual subcampeón del mundo en la modalidad clásica, y Hikaru Nakamura, número uno en relámpago; el chino Liren Ding, 3º del escalafón en ambas modalidades; el francés Maxime Vachier-Lagrave, quien figura entre los cinco primeros en las tres modalidades; el ruso Ian Niepómniachi, líder (junto a Vachier-Lagrave) del Torneo de Candidatos, suspendido el 26 de marzo en Yekaterimburgo (Rusia) tras siete rondas de las catorce previstas; y el holandés Anish Giri, cuyos admiradores esperan que aparque por fin su exagerado miedo a perder y dé rienda suelta a su gran talento.

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El formato y el calendario contribuyen también a garantizar un espectáculo formidable. La primera fase constará de una liga a una vuelta entre los ocho, por medio de duelos (dos simultáneos cada día) de cuatro partidas. En caso de empate (2-2), una partida adicional por el sistema Armagedón: cinco minutos para las blancas (obligadas a ganar) y cuatro para las negras. Los triunfadores sin desempate se llevan tres puntos (cero para el perdedor), y dos los del Armagedón (uno para el derrotado). La segunda fase constará de semifinales (1 de mayo), duelo por el tercer puesto (2 de mayo) y final (3 de mayo), con desempates que empezarán con partidas relámpago (cinco minutos), y solo eventualmente el Armagedón, si persiste la igualdad. Los premios suman 250.000 dólares (228.590 euros).

Los duelos inaugurales, este sábado (16.00 en Madrid; 11.00 en Buenos Aires; 09.00 en Bogotá y Ciudad de México), son Carlsen-Nakamura y Firouzja-Ding. El estadounidense tiene un balance horrible con el noruego en partidas lentas (+3 =44 -20), pero ese trauma no suele verse en las rápidas. El chino eliminó al iraní (3-1) en la tercera eliminatoria de la Copa del Mundo del pasado septiembre en Janti Mansiisk (Rusia).

Se han tomado medidas especiales para detectar trampas: programas informáticos, cámaras que permiten ver la actividad del jugador y de su computadora, y otras que la organización no quiere desvelar. En todo caso, el riesgo es muy bajo: no se conoce un solo caso de trampa por parte de jugadores de primera fila mundial, cuyo desprestigio les obligaría a retirarse si fueran cazados.

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