Las noticias

Arriba y abajo

Luis Grañena

Cuando era joven, antes de la medianoche que inauguraba el Domingo entonces de Gloria, hacía cola para entrar en un bailoteo, y dejar atrás la semana nacional-católica. Hoy me conformaría con entrar en el ascensor. Su espejo, su barra de metal, contra la que suelo apoyar mi espalda con un frote satisfactorio. De subida, puedo hacer 15 repeticiones del ejercicio para el trapecio; de bajada, 12, porque va más deprisa….

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