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Apoyo económico a quien lo necesite

Muchas empresas se ven abocadas a cerrar y a mandar a sus empleados al paro en sus distintas formas, pero ¿qué va a pasar con ellos, que en muchos casos han invertido todos sus ahorros y su patrimonio? ¿Entienden esto los políticos, que siguen todos cobrando su sueldo aunque estén en casa? También ellos, los empresarios, se merecen, por lo menos, reconocimiento y apoyo. Durante esta pandemia, pocas veces en los medios de comunicación hay un apoyo claro a las pequeñas y medianas empresas, y sí muchas críticas. Hay buenos, regulares y malos empresarios, como también ocurre con los empleados, pero son los que crean el empleo en este país. Seamos serios y ayudémosles en estos momentos tan difíciles.

Luisa Bastida de Miguel. Autol (La Rioja)


Las ayudas del Gobierno deberían caracterizarse por su eficacia, eso significa menos burocracia y más sanciones a quien pretenda aprovechar la coyuntura. Cada cual tiene sus particularidades, pero el mismo problema común. Si dejamos que los bancos gestionen y no se los vigila correremos el riesgo de que alguno ejerza de usurero. Las ayudas no pueden ser préstamos únicamente, sino también políticas sociales, fiscalidad, reconstrucción de modelos productivos y sociales, mano de obra en el campo para poblar la España vacía, y apoyo a empresarios y a profesionales que todavía no han podido salir de la crisis anterior. Por favor, hay que ayudar a los más desprotegidos siempre, pero nunca olvidar a todos los demás.

Maria Carmen Tamayo Meca. Barcelona


Ante el destrozo económico que se avecina, y que llevará a muchas familias a la desesperación, cada uno de nosotros tendremos que sopesar qué podemos aportar ante este varapalo, alguna reflexión, alguna iniciativa, por escueta que sea. En el tema de los alquileres, los pequeños propietarios debemos tranquilizar a nuestros inquilinos, flexibilizar la forma y cuantía de las rentas, reducirlas en la medida de nuestras posibilidades. En mi caso ha sido de un 30% durante los próximos seis meses, llegando al 50% en situaciones de más vulnerabilidad. Aflojar la cuerda para que no se rompa, si no perdemos todos. Mi solidaridad también es mi interés.

Andrés González Ruiz. Málaga

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