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Antonio de la Torre: “Mi oficio es más de entender que de juzgar y eso me gusta”

“La violencia no tienen justificación, pero explicación sí que la tiene”. Con esta frase, que repite varias veces durante la entrevista, Antonio de la Torre resume el papel y la serie que le han convertido en una de las caras más vistas en televisión durante la cuarentena: La línea invisible, donde interpreta a Melitón Manzanas, jefe de la brigada político-social de Guipúzcoa, torturador del franquismo y víctima del primer asesinato de ETA. “Cualquier relato que sirva para hablar del mundo en el que vivimos merece la pena ser contado”, explica por teléfono desde su casa en Sevilla, en la que pasa la cuarentena junto a su familia.

Desde el estreno de la serie el mes pasado, De la Torre ha tenido que ver cómo algunos espectadores cuestionaban si su trabajo hermoseaba las matanzas de la banda terrorista. “El tema me parece necesario, y fascinante. Igual puede parecer que se ha hablado demasiado, pero desde luego me parece muy interesante y está muy bien que te lleve a la reflexión como sociedad. Está bien explicar las cosas para intentar que no vuelvan a ocurrir”, explica. En esta producción de seis capítulos ha estado a punto de coincidir en las pantallas con otra sobre la misma realidad, aunque distinta en su forma de abordarla, Patria. La adaptación de la novela de Fernando Aramburu, que se iba a estrenar el próximo 17 de mayo en HBO España, ha tenido que cancelar el lanzamiento por la crisis del coronavirus.

OTRAS CARAS DE LA TELEVISIÓN EN LA PANDEMIA

El actor malagueño ha afrontado el papel “siendo consciente de que la realidad a veces es muy poliédrica”, declara. ”Soy consciente de que Manzanas es una figura que levanta muchas ampollas, pero he tratado, como hago siempre con todos los personajes, de aprenderlo y de entenderlo, de ponerme en su punto de vista. Tratar de acercarme a cómo fue su figura desde dentro, porque es la única manera de entender un personaje. Sino harías algo maniqueo o una caricatura”. ¿Entender? “Las palabras hay que tratarlas con cuidado. Pero sí, sin justificar nunca la violencia. Las cosas tienen una razón. Otra cosa es que te parezca justificable, o que hicieras lo mismo”, resalta.

El 2 de agosto de 1968 ETA asesinó a Manzanas: la primera muerte perpetrada de forma premeditada. “Una cosa que me gusta de mi oficio es que se trata de entender más que de juzgar. Te obliga mucho a meterte en la piel de otros, a pensar como piensan otros, tratar de captar otras ideologías. Eso es lo interesante”, señala De la Torre. “Obviamente me parece reprobable la tortura, me parece reprobable la violencia de ETA, toda violencia. Pero si yo no pudiera intentar entenderla no podría interpretar ningún papel”, matiza.

Manzanas era respetado y temido por la sociedad vasca de la época. También odiado por muchos. Durante la Segunda Guerra Mundial colaboró con la Gestapo, que le adiestró en la persecución de fugitivos en la frontera franco-española de Irún. Al mismo tiempo, tenía una mujer y una hija. “Mucha gente decía que tenía un trato entrañable. Las cosas no son como parecen. Es importante tener una visión profunda de las cosas a la hora de abordarlas”. Y recuerda una lección de su formación como periodista: “No creo que existan ni los héroes ni los villanos. La serie intenta ofrecer un relato, un punto de vista lo más honesto posible. Si a alguien le molesta, pues qué le vamos a hacer. No se pueden dejar de hacer las cosas por pensar que puedan incomodar. Lo que incomoda es la ignorancia”.

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